El Hospital de Elche pone en marcha la hemodiálisis a domicilio

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No sustituye al tratamiento convencional que se realiza en el hospital, sino que amplía la cartera de servicios para ofrecer una alternativa más flexible y adaptada a las necesidades de los pacientes.

Los pacientes con enfermedad renal crónica del área de Elche ya pueden recibir hemodiálisis en su propia casa gracias a un nuevo programa del Hospital General Universitario de Elche, que ha incorporado esta modalidad domiciliaria como opción adicional al tratamiento tradicional en el hospital para ofrecer una atención más flexible y adaptada.

Según ha detallado la Generalitat en un comunicado, la hemodiálisis domiciliaria permite que los pacientes que cumplan los requisitos realicen el tratamiento desde su domicilio. Antes pasan por un periodo de formación específica y cuentan después con el seguimiento permanente del Servicio de Nefrología del centro ilicitano.

Esta nueva modalidad no sustituye la hemodiálisis convencional que se realiza en las instalaciones hospitalarias. Amplía la cartera de servicios y suma una alternativa pensada para ajustarse mejor al estilo de vida y a las necesidades individuales de cada persona con enfermedad renal crónica.

El Departamento de Salud de Elche-Hospital General atiende en la actualidad a cerca de 230 pacientes incluidos en programas de hemodiálisis. Esta cifra muestra, según subraya el centro, la elevada demanda de este tipo de tratamiento y la necesidad de ofrecer más opciones.

Además, el Servicio de Nefrología del Hospital General Universitario de Elche actúa como referente para los departamentos de salud de Elche-Hospital General y Orihuela. Ambos se integran en la Agrupación Sanitaria Interdepartamental (ASI) Alicante Sur, que da cobertura a una población de 343.976 habitantes.

Durante los meses de verano, esta población aumenta de forma notable por la afluencia de residentes y visitantes en zonas turísticas cercanas como Santa Pola, La Marina y Arenales del Sol. Este incremento estacional eleva también la presión asistencial y el número de personas que necesitan hemodiálisis en el sistema sanitario público.

Por este motivo, los responsables del área calculan que cada año comienzan tratamiento con hemodiálisis alrededor de 50 nuevos pacientes. Esta previsión refuerza la apuesta por seguir ampliando y diversificando las alternativas terapéuticas disponibles, entre ellas la modalidad domiciliaria ahora incorporada en Elche.

Ventajas de la hemodiálisis en casa

El jefe de Sección de Nefrología del Hospital General Universitario de Elche, Francisco Javier Torralba, ha destacado que ‘la hemodiálisis domiciliaria supone un avance en la atención a las personas con enfermedad renal porque nos permite ofrecer un tratamiento más personalizado, adaptado a su estilo de vida y con importantes beneficios para su bienestar y autonomía’.

Entre las principales ventajas de esta modalidad, el centro resalta la mayor autonomía del paciente. La persona puede organizar en mayor medida su día a día y adaptar los horarios de las sesiones de diálisis a su vida cotidiana, lo que facilita compatibilizar el tratamiento con la actividad laboral, los estudios o las responsabilidades familiares.

La realización del tratamiento en casa también reduce los desplazamientos periódicos al hospital. Esta disminución de viajes supone un alivio para los pacientes que viven lejos del centro o que tienen movilidad reducida y contribuye a una mejor conciliación familiar y laboral.

Desde el punto de vista clínico, la hemodiálisis domiciliaria permite programar tratamientos más frecuentes o de mayor duración cuando el equipo médico lo considera indicado. Esto facilita un mejor control de la tensión arterial y del exceso de líquidos, y ayuda a reducir la aparición de hipotensiones y calambres durante las sesiones.

Este tipo de programación más individualizada puede contribuir, además, a mejorar otros parámetros vinculados a la evolución de la enfermedad renal crónica. El seguimiento cercano del Servicio de Nefrología y la formación previa al paciente son claves para garantizar la seguridad de las sesiones en el domicilio.

Por otra parte, la implantación de este programa tiene impacto en la organización de los recursos asistenciales. Al permitir que determinados pacientes realicen la diálisis en su domicilio, se liberan puestos de tratamiento en la unidad de hemodiálisis del hospital para aquellos usuarios que necesariamente deben acudir al centro.

Esta reorganización también reduce la necesidad de transporte sanitario para los pacientes que pasan al programa domiciliario. De este modo, se optimizan recursos y se mejora la eficiencia del sistema, sin disminuir el control médico ni la seguridad del tratamiento.

Criterios para acceder al nuevo programa

El objetivo del Hospital General Universitario de Elche es iniciar el programa de hemodiálisis domiciliaria con 5 pacientes durante el primer año. La previsión es aumentar de forma gradual el número de participantes hasta situarse entre 15 y 20 personas en los próximos años, siempre en función de la demanda y de los criterios clínicos.

Para acceder a este programa, los pacientes deben cumplir una serie de requisitos médicos establecidos por el Servicio de Nefrología. Es necesario disponer de un acceso vascular adecuado para garantizar que la técnica se pueda realizar con seguridad.

Además, se valora que la persona mantenga un buen nivel de autonomía para poder manejar el equipamiento y seguir las indicaciones de forma correcta. El domicilio debe reunir unas condiciones mínimas de espacio, higiene y seguridad que permitan instalar el material necesario y desarrollar las sesiones sin riesgos.

En muchos casos, los profesionales consideran recomendable que el paciente cuente con apoyo familiar o con un cuidador. Esta ayuda puede facilitar la realización de la técnica, el control de posibles incidencias y el cumplimiento del plan de tratamiento establecido por el equipo de Nefrología.

Antes de incorporarse definitivamente al programa, los candidatos pasan por un periodo de formación específica. Durante este tiempo, el personal sanitario enseña el manejo de la máquina de hemodiálisis, las medidas de higiene, los pasos del procedimiento y las pautas para detectar y comunicar cualquier problema.

Una vez iniciada la hemodiálisis en casa, el Servicio de Nefrología mantiene un seguimiento permanente de los pacientes incluidos. Este control se realiza mediante revisiones presenciales periódicas en el hospital y mediante supervisión a distancia, para asegurar que el tratamiento se desarrolla en condiciones óptimas y se ajusta a las necesidades de cada persona.