Exposiciones de Miquel Navarro y ‘El Roto’ en la Lonja de Alicante

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La Lonja del Pescado de Alicante acoge hasta noviembre dos exposiciones de Miquel Navarro y Andrés Rábago ‘El Roto’ que invitan a una experiencia artística profunda y reflexiva.

La Lonja del Pescado de Alicante ha abierto hasta el próximo mes de noviembre dos exposiciones de Miquel Navarro y Andrés Rábago ‘El Roto’ que invitan al público a una reflexión profunda sobre la ciudad, el tiempo y la pintura.

La concejala de Cultura, Nayma Beldjilali, ha señalado que ‘es un auténtico lujo contar con estas exposiciones de gran calidad que junto con los Diálogos Trazados de Manuel Galdón y Xavier Monsalvatge completan una oferta muy interesante este verano en la Lonja del Pescado para que la disfruten alicantinos y visitantes’. Con estas palabras ha subrayado el papel de la Lonja como espacio cultural clave durante la temporada estival.

A la inauguración han asistido también la secretaria autonómica de Cultura, Marta Alonso, el director del Consorci de Museus de la Comunidad Valenciana, Nicolás Bugeda, y el presidente de la Fundación Bancaja, Rafael Alcón, según ha informado el Ayuntamiento de Alicante en un comunicado. La presencia de responsables institucionales ha reforzado la relevancia de este doble proyecto expositivo para la ciudad.

La ciudad como organismo vivo

Miquel Navarro (Mislata, 1945) ha desarrollado una obra centrada en la ciudad entendida como estructura simbólica, material y temporal. En Alicante presenta la exposición ‘La ciudad de las torres’, concebida como una instalación que reúne un conjunto de esculturas representativas de su trayectoria.

Esta propuesta condensa los ejes fundamentales de su práctica artística: la verticalidad como forma persistente del pensamiento urbano, la materia como registro del paso del tiempo y la ciudad como un organismo vivo atravesado por tensiones. Las piezas no se muestran como objetos aislados, sino como un sistema de relaciones que genera un paisaje propio dentro de la sala.

De este modo, los elementos se organizan de forma que sugieren recorridos, pausas y zonas de concentración. El montaje invita al espectador a una experiencia espacial y reflexiva, en la que la mirada se desplaza entre volúmenes y alturas, como si transitara por una urbe condensada.

Navarro fue galardonado con el Premio Nacional de Artes Plásticas en 1986, un reconocimiento que confirmó la relevancia de su investigación sobre la ciudad. Además, su obra forma parte de destacadas colecciones nacionales e internacionales, entre ellas las del Museo Reina Sofía, el Centre Pompidou y el Museo Guggenheim, lo que subraya su proyección más allá del ámbito valenciano.

El museo interior de Andrés Rábago

Por su parte, Andrés Rábago propone en Alicante un viaje por un museo interior donde dialogan pasado y presente. El artista plantea un recorrido en el que conviven distintas épocas, y en ese espacio personal no imita a sus maestros, sino que los reactiva para pensar nuestro tiempo.

La exposición ‘Museo Imaginario’ atraviesa la historia de la pintura desde el Quattrocento hasta la modernidad. Rábago establece un arco que va desde Piero della Francesca hasta Edward Hopper, conectando siglos de tradición pictórica a través de su propia mirada.

Rábago (Madrid, 1947) ha construido una trayectoria singular bajo tres identidades: OPS, El Roto y su propio nombre para la pintura. Cada una de estas firmas ha respondido a una faceta distinta de su trabajo, desde la ilustración satírica hasta la pintura más silenciosa.

Como dibujante satírico, activo desde finales de los años sesenta y durante décadas en la prensa española, ha ejercido una crítica incisiva del poder y de las contradicciones sociales. Sus viñetas han acompañado la actualidad política y han generado debate público.

Sin embargo, como pintor despliega un ámbito más contemplativo, donde el ritmo se ralentiza. En sus lienzos, el color plano, la luz y la composición geométrica generan escenas suspendidas, a menudo deshabitadas o protagonizadas por una o pocas figuras aisladas. Estas imágenes invitan a detenerse y mirar con calma, en contraste con la inmediatez de su trabajo gráfico.

Con estas dos propuestas, la Lonja del Pescado se ha consolidado este verano como un espacio de reflexión artística. Los visitantes pueden descubrir la ciudad escultórica de Miquel Navarro y el museo imaginario de Andrés Rábago en un mismo recorrido, que combina escultura, instalación y pintura bajo una misma mirada crítica y poética sobre la realidad contemporánea.