El peor febrero en los últimos años maquilla la estadística del paro en Alicante

El descenso de la contratación señala la reducción de la actividad productiva en este mes. El machismo estructural del mercado laboral será contestado en la huelga del 8 de marzo.

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Josep Manel Sánchez
Juega Limpio Orihuela

Pequeña reducción del paro registrado en Alicante, la más pequeña en un febrero desde que la precariedad comenzó a maquillar la estadística del desempleo, después del mal arranque del año.

Febrero, es un mes en el que, en este mercado productivo estacional y tan dependiente del sector servicios, el paro registrado empieza a descender como efecto de la transición que supone este mes entre la pérdida de empleo de enero y la preparación para la siguiente campaña vacacional; especialmente los años en que Semana Santa cae en Marzo como es el actual. Aún así, la destrucción de empleo en los últimos diez años en Alicante alcanza a 71.778 personas, es decir, a pesar de los discursos triunfalistas, hay menos empleo y es más precario.

Industria y Construcción siguen rebajando su paro registrado, por un lado por el aumento de actividad que registran en las épocas previas al inicio de las campañas turísticas, y, por otro, por el abandono de la demanda de empleo que se produce, y de este efecto no se libra tampoco el sector servicios, por el efecto desánimo entre otras causas no laborales.

Hay que señalar, que la media de afiliación a la Seguridad Social durante el mes de febrero ha mejorado (+4.026), aunque, ni siquiera, ha sido suficiente para compensar la caída de la afiliación de enero (-6.983); en los dos primeros meses del año, el saldo en afiliación es negativo (-2.957). Esto muestra que, aunque la estadística mejore, lo hace despacio y ligada a un sistema productivo estancado.

Por sexos, una vez más, el descenso del paro registrado beneficia más a los hombres. En concreto, tan sólo el 20% de la reducción del paro ha beneficiado a mujeres. Una consecuencia más de un mercado productivo que reserva a las mujeres menos empleo y de peor calidad. Esta situación estructural de machismo en el mercado de trabajo es, tan sólo, uno de los muchos motivos que hay detrás de la huelga general parcial convocada para el próximo 8 de marzo. Además, de las 159.668 personas que hay en situación de paro registrado en Alicante, el 58’7% son mujeres. Hay que señalar que el paro de jóvenes menores de 25 años ha aumentado en 362 personas.

La contratación se ha reducido en el mes de febrero como corresponde a un mes que muestra una actividad productiva baja. El volumen de contratación indefinida sigue siendo residual (12’7%) aunque es ligeramente mayor al de otros meses, fundamentalmente, por la caída general de la contratación. Es más un efecto estadístico que el síntoma de una mejoría en la contratación.

En relación a las prestaciones por desempleo en el mes de enero, último dato disponible, se registra un aumento de 2.629 personas perceptoras de alguna prestación o subsidio. Aún así, tan sólo el 41’1% de quienes reciben algún ingreso por desempleo, lo hacen a través de una prestación contributiva, el resto, casi 6 de cada 10, se tienen que conformar con algún tipo de subsidio, que tiene una cuantía en el umbral de la pobreza.

Además, en relación al paro de la EPA, más fiable que el del SEPE para esta cuestión, las 79.682 prestaciones de enero no suponen ni la mitad de las 162.500 personas en paro en Alicante de la última EPA. Tan sólo el 49% de las personas en paro reciben alguna prestación; y del total de personas en paro, sólo el 20’1% son perceptoras de una prestación contributiva que es la única que, en su mayoría, suponen ingresos por encima del umbral de la pobreza. Una vez más, la cobertura de las prestaciones por desempleo es muy insuficiente en cantidad y en calidad.

La economía alicantina sigue sin dar muestra del vigor necesario para mantener un crecimiento real y no un aparente crecimiento ligado, sobre todo, a la rentabilidad obtenida por muchas empresas al precarizar las condiciones de trabajo. El modelo productivo actual está agotado y no muestra signos del necesario cambio de patrón, un modelo sostenible energéticamente, extensivo en empleo de calidad y no dependiente del sector servicios.

Son urgentes cambios en los mercados laboral y productivo. En esa línea situamos la convocatoria de huelga feminista de dos horas por turno convocada por los sindicatos mayoritarios. Acabar con el machismo en el mercado laboral es una prioridad inaplazable.