Educación propone rebajar a 35 horas la jornada del profesorado valenciano

Ejemplo de shortcode con estilo
Educación plantea seis días de asuntos propios y trabajo desde casa en julio mientras los sindicatos piden más concreción

El profesorado valenciano tendrá una jornada semanal de 35 horas, seis días de asuntos propios, derecho a la desconexión digital y posibilidad de trabajar desde casa en julio si prospera el decreto presentado por la Conselleria de Educación en la Mesa Sectorial.

El director general de Personal Docente, Pablo Ortega, ha trasladado este martes a los sindicatos el contenido de la propuesta. La reunión se ha centrado en jornada y horario del profesorado, aunque la negociación educativa sigue con otros bloques como infraestructuras y formación profesional.

La Conselleria plantea reducir la jornada actual de 37,5 a 35 horas semanales para integrar la disminución aprobada por el Estado en la función pública. Ortega ha afirmado que el decreto tiene «muchísimas ventajas» y mejora las condiciones laborales del profesorado «de una manera objetiva».

La norma también reconoce la desconexión digital. Esto implica que los docentes no tengan que recibir ni atender comunicaciones, correos electrónicos o llamadas telefónicas fuera de su jornada laboral.

Teletrabajo docente durante julio

Una de las novedades del decreto afecta al trabajo durante el mes de julio. Educación propone que el profesorado pueda realizar sus tareas desde casa en ese periodo, salvo cuando resulte imprescindible acudir al centro educativo.

El texto incorpora además tres días de asuntos propios durante el periodo lectivo y otros tres fuera del calendario lectivo. Esta medida forma parte de las reivindicaciones abordadas durante la negociación abierta con motivo de la huelga docente.

Pablo Ortega ha asegurado que se han incluido «muchas de las cuestiones que se han ido negociando» en los últimos meses. Según el director general, esa incorporación demuestra que «la negociación es efectiva y sirve para objetivos concretos».

Los representantes sindicales han planteado dudas sobre la fórmula elegida para aprobar la regulación. Consideran que una orden sería más fácil de modificar que un decreto. Educación, sin embargo, defiende que debe tramitarse como decreto porque aborda condiciones laborales y debe coordinarse con otras normas de función pública.

Los sindicatos piden cambios antes de aprobar el texto

ANPE ha solicitado que los días de asuntos propios puedan aplicarse desde el arranque del curso 2026-2027. Para ello, pide instrucciones previas a la aprobación definitiva del decreto. También reclama criterios claros para facilitar la organización de los centros.

CSIF ha centrado sus alegaciones en la elección de horarios y en las horas complementarias. El sindicato reclama que la antigüedad como funcionario de carrera tenga prioridad, que dos días de asuntos propios puedan disfrutarse seguidos y que no se recorte el tiempo de preparación de clases.

En relación con las horas complementarias, CSIF ha rechazado que puedan ampliarse hasta 28 horas de presencialidad. La organización sostiene que esta cifra se aleja del modelo aplicado en la mayoría de comunidades autónomas, donde el límite se sitúa en 25.

CCOO ha celebrado la aplicación de las 35 horas, pero ha advertido de que el decreto necesita más concreción. El sindicato considera que el texto resulta «indeterminado» en la regulación de las horas complementarias y deja decisiones clave en manos de las direcciones de los centros. Por ese motivo, ha pedido seguir negociando hasta cerrar una norma consensuada.

STEPV pide que la reducción horaria se aplique sobre las horas lectivas

STEPV ha reclamado que la reducción de la jornada docente no se limite a las horas complementarias, como plantea la Conselleria, sino que se aplique sobre las horas lectivas. El sindicato propone pasar a 16 horas en Secundaria y otros cuerpos y a 21 horas en el cuerpo de Maestros.

La organización también ha rechazado que el decreto amplíe hasta seis las horas lectivas diarias y ha pedido mantener las horas de cómputo mensual para evitar confusiones en la aplicación de la nueva regulación. Además, exige que no se obligue a ningún docente a acudir presencialmente al centro durante el mes de julio.

STEPV ha advertido asimismo de que la prelación para elegir grupos, turnos y horarios puede acabar judicializada, por lo que ha insistido en elaborar un protocolo de buenas prácticas que priorice los consensos, los criterios pedagógicos y la conciliación.

Por otra parte, STEPV ha trasladado en la mesa de infraestructuras su preocupación por la degradación de centros educativos y por el retraso en actuaciones de mantenimiento y mejora. El sindicato ha pedido mantener el Pla Edificant, reforzar el personal técnico de infraestructuras, crear una plataforma de incidencias para los equipos directivos y publicar el calendario de actuaciones previstas por la Conselleria.