La provincia de Alicante ha cerrado el primer trimestre de 2026 con sus mejores cifras históricas de empleo. Sin embargo, el avance de la actividad económica no se traduce en una mejora equivalente del bienestar de la población. Los bajos salarios, la inflación y el encarecimiento de la vivienda mantienen importantes brechas sociales.
El Informe de Coyuntura del Instituto de Estudios Económicos de la Provincia de Alicante (INECA) sitúa en 750.879 el número de afiliados a la Seguridad Social durante marzo. Se trata del mayor registro alcanzado por la provincia en ese mes.
Además, Alicante contabilizó 117.064 personas desempleadas, el mínimo histórico de paro registrado. La reducción se mantiene desde hace trece años, con una caída media aproximada de 720 parados mensuales desde 2013.
El presidente de INECA, Alfredo Millá, ha señalado que «los datos del trimestre confirman que Alicante crece, pero la renta por habitante sigue por debajo de la media española». A su juicio, la provincia necesita cambiar su modelo de crecimiento para que la mejora económica alcance a todos los sectores sociales.
El dinamismo también se refleja en la creación de empresas. La constitución de nuevas sociedades ha aumentado un 30,3 %, mientras que el aeropuerto de Alicante-Elche Miguel Hernández ha superado los 3,9 millones de pasajeros, con un crecimiento del 6,6 %.
Una renta por habitante entre las más bajas de España
Alicante cuenta con 2.030.037 habitantes y ocupa el cuarto puesto entre las provincias españolas por población. No obstante, su PIB por habitante se sitúa en 23.539 euros, una cantidad equivalente al 75,99 % de la media nacional.
Este dato coloca a Alicante en el puesto 42 de las 52 provincias españolas. La economía provincial crece en población, empresas y empleo, pero sigue sin convertir ese avance en una mayor riqueza individual.
El director general de Estudios y Proyectos de INECA, Santiago Carbó, considera que la provincia mantiene una notable capacidad de adaptación. Alicante aprovecha la fortaleza del turismo, el consumo y el mercado laboral, aunque todavía necesita aumentar su productividad.
Carbó ha subrayado que una economía capaz de crear empleo también debe generar «más valor añadido, mejores salarios y una mayor capacidad de innovación».
Pese a los máximos de afiliación, la tasa de paro de la Encuesta de Población Activa alcanza el 12,87 %. La cifra supera en casi dos puntos la media española, situada en el 10,83 %.
El autor del informe, Francisco Llopis, sostiene que el mercado laboral provincial genera empleo, pero no con la intensidad suficiente para corregir un desempleo estructural que supera el peso demográfico y económico de Alicante.
La inflación reduce el poder adquisitivo
El Índice de Precios de Consumo de Alicante alcanzó el 3,64 % en marzo, frente al 3,45 % nacional. La provincia pierde así la ventaja histórica que suponía mantener una inflación inferior a la media española.
Esta evolución afecta especialmente a los hogares con menores ingresos. Alicante ocupa el puesto 47 de 52 provincias por base media de cotización, un indicador relacionado con el nivel salarial.
Según el análisis de INECA, el diferencial de inflación provoca una pérdida de poder adquisitivo entre trabajadores y pensionistas. La falta de actualización de las tablas del IRPF también incrementa la carga fiscal sobre rentas que no han crecido en términos reales.
La recaudación por IRPF ha aumentado un 10,3 %, aunque el instituto advierte de que una parte de ese incremento responde a la inflación y a la congelación de los tramos tributarios.
La vivienda se convierte en la principal brecha social
El precio medio del suelo urbano ha subido un 30,1 % interanual hasta alcanzar los 274,8 euros por metro cuadrado. El incremento casi triplica el registrado en el conjunto de España.
Al mismo tiempo, las compraventas han descendido un 13,4 % y el número de viviendas terminadas ha caído un 27,2 %. Esta combinación mantiene la presión sobre los precios y dificulta el acceso de los trabajadores locales a una vivienda.
El mercado inmobiliario se divide entre compradores nacionales y extranjeros con mayor capacidad económica y familias residentes con salarios medios o bajos. INECA advierte de que esta situación puede ampliar la distancia entre los lugares donde se concentra el empleo y las zonas donde los trabajadores pueden permitirse vivir.
Millá ha afirmado que «el acceso a la vivienda se está convirtiendo en un problema social de primer orden». El presidente del instituto reclama políticas activas de vivienda asequible para evitar que quienes sostienen la economía provincial queden excluidos del mercado residencial.
Alicante capta ahorro, pero genera menos crédito
El informe también detecta un desequilibrio en el sistema financiero. Alicante es la quinta provincia española en depósitos, con 43.721 millones de euros, después de registrar un crecimiento del 6,2 %.
Sin embargo, ocupa el puesto 27 en aumento del crédito, con una subida del 2,9 %. Por cada euro depositado en la provincia, las entidades generan solo 0,75 euros de financiación local.
INECA considera que parte del ahorro alicantino termina financiando inversiones en otros territorios. Esta situación refleja el peso de actividades con menor intensidad de capital y la ausencia de grandes centros de decisión financiera en la provincia.
El instituto propone reforzar los sectores de mayor valor añadido, impulsar la vivienda asequible y atraer inversión productiva. También plantea actualizar las tablas del IRPF y desarrollar un ecosistema de innovación que permita conservar talento.
Millá ha reclamado una «ambición compartida» entre administraciones, empresas, universidades y sociedad civil. El objetivo, según ha explicado, debe ser convertir la capacidad de Alicante para generar empleo y actividad en una mejora real de la calidad de vida.







