Mi Pequeño Ángel Alado organiza un encuentro en Alicante para recordar a los bebés fallecidos

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La asociación celebrará la jornada el 25 de octubre en El Palmeral, con talleres de homenaje y acompañamiento a familias que han sufrido una pérdida gestacional, perinatal o neonatal

La asociación alicantina Mi Pequeño Ángel Alado reivindica este 15 de octubre, Día Internacional del Duelo Gestacional, Perinatal y Neonatal, la necesidad de reconocer y acompañar a las familias que han perdido a un bebé durante el embarazo, el parto o los primeros días de vida. La entidad alerta de que esta realidad sigue siendo difícil de expresar y compartir en numerosos ámbitos.

Con motivo de esta conmemoración, la asociación prepara un encuentro familiar para el domingo 25 de octubre, de 10.00 a 12.00 horas. La actividad tendrá lugar en el Espacio del Recuerdo de El Palmeral, en Alicante, y ofrecerá un entorno íntimo para honrar la memoria de los bebés desde el respeto y la libertad de cada familia.

Un espacio para recordar a los bebés fallecidos

Durante la jornada se desarrollarán talleres en los que las personas participantes podrán crear homenajes dedicados a sus bebés. La asociación facilitará los materiales necesarios y plantea la iniciativa como un espacio de recuerdo y acompañamiento, alejado de las grandes celebraciones.

El objetivo es que cada familia pueda mantener vivo el vínculo con su hijo o hija y compartir su historia si así lo desea. El encuentro se celebrará en El Palmeral de Alicante, uno de los principales espacios verdes de la ciudad.

La trayectoria de Mi Pequeño Ángel Alado comenzó tras el fallecimiento en 2018 de Kilian, hijo de Almudena Cruz Tendero, presidenta de la asociación. Aquella experiencia impulsó una iniciativa destinada a dar visibilidad al duelo gestacional, perinatal y neonatal y a ofrecer apoyo a otras familias.

Los primeros pasos de la entidad estuvieron vinculados a charlas, entrevistas y jornadas de sensibilización. Desde 2021 también desarrolla actividades formativas en hospitales y centros educativos de la provincia de Alicante.

Entre sus proyectos destaca la Caja del Recuerdo, que se facilita en hospitales alicantinos para ayudar a las familias a conservar objetos y recuerdos de sus bebés. La asociación también cuenta con una exposición fotográfica, inaugurada en 2022, que ha recorrido diferentes puntos de España para visibilizar estas pérdidas.

Otra de sus líneas de trabajo es la creación de espacios destinados expresamente a la memoria. En 2022 se puso en marcha el primer Espacio del Recuerdo de Alicante, posteriormente trasladado a El Palmeral. En 2024 se inauguró un segundo espacio con la misma finalidad.

La entidad mantiene además encuentros entre familias y reuniones durante las fechas navideñas. Desde 2023 también desarrolla iniciativas en Novelda. A esta labor se suma un club de costura gratuito en el que personas voluntarias confeccionan a mano arrullos y gorritos destinados a bebés fallecidos.

Proyectos para humanizar la atención sanitaria

Actualmente, la asociación trabaja en los proyectos Cunas de Abrazos y Brazos Vacíos. El primero busca conseguir dispositivos de enfriamiento neonatal para dos hospitales de la provincia de Alicante. Estos equipos permiten preservar durante más tiempo el cuerpo del bebé y facilitan que las familias dispongan de un periodo de despedida en un entorno íntimo.

Para avanzar en este objetivo, Mi Pequeño Ángel Alado celebró este año su primer Encuentro Familiar Solidario bajo el lema «Ellos tienen las alas, nosotros la fuerza». La iniciativa buscó recaudar fondos para adquirir estos dispositivos. Diario de Alicante ya informó sobre aquel encuentro solidario y el proyecto de las cunas frías.

La continuidad de las actividades depende de las cuotas de las personas asociadas, las donaciones, la colaboración ciudadana y los eventos solidarios. Mi Pequeño Ángel Alado también forma parte de FEDUP, la Federación Española de Duelo Gestacional, Perinatal y Neonatal, desde donde se trabaja para dar mayor visibilidad social a estas pérdidas.

Con la conmemoración del 15 de octubre, la asociación insiste en que el duelo por la pérdida de un bebé necesita reconocimiento, escucha y acompañamiento. La entidad defiende también la importancia de poder hablar de los bebés fallecidos, pronunciar sus nombres y compartir sus historias como una forma de reconocer su existencia y el vínculo que permanece con sus familias.