A falta de que el Gobierno publique el anuario estadístico de criminalidad de 2023, el balance de la Policía Nacional en Alicante prevé que el año que ha cerrado será similar respecto al precedente. «No nos encontramos con hechos excesivamente relevantes que puedan perjudicar la tranquilidad de la ciudadanía de Alicante y lo positivo es que se han desarticulado bastantes organizaciones criminales«, señala el responsable de prensa de la Comisaría Provincial.
Uno de los retos de 2024 se centrará en seguir conteniendo la ciberdelincuencia, tales como estafas por internet. «Es un campo que está poco a poco va en auge porque porque así lo requiere la sociedad. Son nuevas tecnologías que se están implantando en la sociedad» y a las que los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado han tenido que adaptarse». En el caso de la Policía Nacional, explica que «tenemos grupos especializados que trabajan las 24 horas del día para para atajar este tipo de delitos».
Para prevenir estos delitos, el Gobierno pone en marcha campañas informativas. En estafas telefónicas, reconoce que «a veces es difícil detectar en la llamada, si te está llamando un banco» pero caben recordar las medidas como que los bancos no piden las claves de la tarjeta, o de acceso a los bancos digitales por teléfono porque contraviene protocolos.
Ante la mínima sospecha de que no pueda ser el banco quien está llamando de verdad la recomendación es «que colguemos y que realicemos la llamada a nosotros hacia el banco. Nos aseguraremos que es quien el banco que nos coge el teléfono y hacemos la consulta desde el principio».
Prolifera la estafa del ‘Hijo en apuros’ y las ‘cartas nigerianas’
También está proliferando la estafa del «hijo en apuros», destaca. En este caso «lo que hay que hacer es llamar a ese número de teléfono y asegurarse de que es nuestro hijo de verdad, pedirle una foto. Vamos a hacer un pedirle una prueba para que veamos de verdad que es nuestro nuestro familiar, no hacer una transferencia rápida porque nos está pidiendo urgente».
Por internet las estafas son muy diversas, explica, «tenemos una infinidad». Una de las que ha sabido adaptarse a nuevos canales de difusión es el de «las cartas nigerianas», que hace años utilizaba el correo electrónico para producir la estafa y hoy día las redes sociales, como Facebook. «No debemos de olvidar que los los delincuentes se especializan en redes sociales, únicamente para captar a más gente».
En este último delito, a través de la red social «conectamos con un falso marine, que manifiesta estar en una petrolífera en altamar trabajando y que es americano y al final terminas haciéndole transferencia para que él pueda sacar su dinero porque lo tiene embargado». Con este procedimiento, relata que se llegó a estafar casi un millón de euros en transferencias hace poco más de un año. «Lo bueno es que la Policía se está actualizando y se pone detrás de ellas para conseguir atajarlas».
‘El tocomocho’, la estafa que no pasa de moda
El portavoz de prensa resalta que entre los delitos sigue siendo destacado el del tocomocho, que consiste en estafar a una víctima manifestando falsamente que ha tocado un décimo de lotería o cualquier otro premio y obtener dinero por él aprovechándose de la avaricia con el pretexto de no poder cobrarlo por cualquier circunstancia.
La moda del fentanilo por el momento no llega a España
También se ha referido en el balance anual al notable incremento en el consumo de fentanilo que ha provocado una ola de sobredosis en Estados Unidos. Una tendencia que por el momento no se ha importado. «La Policía Nacional está al tanto de esta nueva droga, que esperemos que no llegue a España».


