El sector del calzado ha estrenado nuevo convenio colectivo para el periodo 2026-2029, que ha sido firmado en Madrid por patronal y sindicatos y que incluye subidas salariales anuales, una ligera reducción de la jornada laboral y nuevas medidas de igualdad y protección para las personas trabajadoras.
El acuerdo ha sido suscrito por la representación empresarial, integrada por la Federación de Industrias del Calzado Español (FICE) y la Asociación Española de Empresas de Componentes para el Calzado (AEC), junto a las organizaciones sindicales CCOO Industria y UGT-FICA. El texto se remitirá ahora para su registro y posterior publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE), paso necesario para su plena entrada en vigor.
Subidas salariales y vigencia de cuatro años
Según ha detallado la AEC en un comunicado, el convenio tendrá una vigencia de cuatro años, desde el 1 de enero de 2026 hasta el 31 de diciembre de 2029. Durante este periodo se han pactado incrementos salariales fijos del 4 % en 2026, del 3 % en 2027, del 2,5 % en 2028 y de otro 2,5 % en 2029.
Además, el acuerdo incorpora una cláusula de revisión vinculada al IPC, con topes anuales pactados. Esta cláusula permitirá revisar los salarios si la inflación supera los incrementos fijados, dentro de los límites acordados entre las partes.
El nuevo texto también resuelve cuestiones que habían quedado pendientes del convenio anterior. Entre ellas, la controversia sobre la revisión salarial del 2 % correspondiente al año 2025, que había dado lugar a un conflicto colectivo ante la Audiencia Nacional. La solución recogida en el convenio permitirá retirarlo y cerrar ese frente judicial.
En materia de tiempo de trabajo, el convenio recoge una reducción progresiva de la jornada anual en 12 horas a lo largo de toda la vigencia. También fija las vacaciones en 22 días laborables, con una redacción que, según las partes, refuerza la claridad y la seguridad jurídica en su aplicación dentro de las empresas.
Más igualdad, diversidad y protección laboral
El texto incorpora avances en igualdad, diversidad y protección de las personas trabajadoras, un aspecto cada vez más relevante en los convenios sectoriales. Incluye, por ejemplo, medidas planificadas para garantizar la igualdad y la no discriminación de las personas LGTBI en el entorno laboral.
El convenio prevé un protocolo sectorial de actuación frente al acoso o la violencia por razón de orientación sexual, identidad sexual, expresión de género, características sexuales o diversidad familiar. El objetivo es contar con pautas claras de prevención y respuesta cuando se produzcan estas situaciones en las empresas del sector.
Asimismo, se contemplan excedencias vinculadas a situaciones de violencia de género y a procesos de afirmación de género. Estas excedencias ofrecen un marco de protección específico para quienes atraviesan estas circunstancias, con el fin de facilitar su continuidad profesional y su recuperación.
Trabajo conjunto sobre formación y futuro del sector
El convenio también abre espacios de trabajo durante su vigencia para abordar materias consideradas estratégicas para el futuro del calzado. Entre ellas figura la actualización del nomenclátor de puestos de trabajo, clave para adaptar categorías y funciones a la realidad actual de la industria.
Las partes se han comprometido además a modernizar la formación profesional para el empleo y a ajustar los contenidos formativos a las necesidades reales de pymes y micropymes del sector. Esta adaptación busca mejorar la cualificación de la plantilla y facilitar la incorporación de perfiles especializados.
El texto recoge igualmente el compromiso de negociar un protocolo sectorial frente a catástrofes y fenómenos meteorológicos adversos. Este instrumento deberá servir para definir respuestas comunes ante episodios que puedan afectar a la actividad productiva y al empleo en las principales zonas zapateras.
La patronal ha valorado que la firma del convenio permitirá, en sus palabras, ‘cerrar un periodo de incertidumbre y avanzar en un marco de relaciones laborales estable, equilibrado y adaptado a la realidad de un sector formado mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas, con una fuerte implantación territorial y una destacada proyección internacional‘.
Desde la representación empresarial han subrayado además que ‘este convenio es un ejercicio de responsabilidad compartida’. A su juicio, ‘nos permite ofrecer estabilidad a empresas y personas trabajadoras, mejorar condiciones laborales y, al mismo tiempo, preservar la competitividad de una industria esencial para muchas zonas productoras de España’.





