El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) ha confirmado la condena a 22 años, seis meses y un día de prisión para el hombre que asesinó a su pareja sentimental de 18 puñaladas en octubre de 2022 en Alcoy, tras desestimar el recurso de apelación presentado por la defensa.
La Sala de lo Penal del alto tribunal ha ratificado íntegramente la sentencia dictada por el tribunal del jurado de la Audiencia de Alicante el pasado 2 de febrero. En esa resolución se declaró al acusado culpable de un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento, lo que elevó la pena al tramo más alto previsto para este tipo de crímenes.
La defensa del condenado había solicitado la nulidad de la sentencia y la repetición del juicio con un nuevo jurado popular. Tras conocer la decisión del TSJCV, el letrado de la acusación particular, Jordi Palasí, ha confirmado que la defensa ha anunciado recurso de casación ante el Tribunal Supremo.
Los hechos se remontan a la madrugada del 23 de octubre de 2022, en el domicilio de Alcoy donde residía la víctima y en el que el acusado convivía de forma ocasional. Esa noche, ambos habían acudido a cenar a un establecimiento hostelero acompañados por una amiga de la joven, y mantuvieron una discusión previa al crimen.
Según recogió la sentencia de la Audiencia de Alicante, el acusado atacó a la víctima en la vivienda y le asestó 18 puñaladas, causándole la muerte. El número de heridas y la forma de la agresión llevaron al jurado a apreciar ensañamiento, ya que se consideró que aumentó de forma deliberada e innecesaria el sufrimiento de la mujer.
Tras el asesinato, el procesado se arrojó por la ventana de la cocina desde un quinto piso con intención de quitarse la vida. Sobrevivió a la caída, aunque quedó en coma inducido y sufrió diversas heridas en varias partes del cuerpo, por lo que tuvo que ser ingresado en un hospital.
La defensa del acusado alegó durante el juicio que su cliente no recordaba lo sucedido porque padecía amnesia a consecuencia de la caída. Además, sostuvo que la investigación policial no había explorado otras posibles hipótesis sobre lo ocurrido, como la intervención de una tercera persona no identificada en el crimen.
Argumentos de la defensa, uno a uno
La sentencia del TSJCV, de 146 páginas, ha rechazado todos los motivos de apelación planteados por la defensa. Entre ellos, descartó que se hubiera producido una ruptura de la cadena de custodia de determinadas pruebas incriminatorias, como algunas prendas de ropa intervenidas.
El alto tribunal ha dado por acreditado que la recogida de pruebas en el hospital donde fue ingresado el acusado se ha realizado de forma correcta. Además, ha subrayado que no consta ninguna alteración respecto al hallazgo de restos de sangre con ADN de la víctima en los pantalones del condenado.
El TSJCV también ha avalado la decisión de inadmitir un informe pericial presentado por la defensa en fase de apelación. Ese documento apuntaba la posible participación de una tercera persona en el asesinato, una hipótesis que, según la propia resolución, no había sido planteada de forma consistente durante la instrucción ni en el juicio.
El tribunal ha considerado que el veredicto del jurado estuvo suficientemente motivado y se apoyó en pruebas lícitas y válidas. Por ello, ha rechazado la tesis de la defensa que denunciaba una supuesta falta de fundamentación en la decisión del jurado.
Asimismo, la Sala ha descartado cualquier falta de imparcialidad del magistrado presidente del tribunal del jurado. La resolución subraya que no se ha acreditado conducta alguna que permita cuestionar su neutralidad durante el desarrollo del juicio.
Con esta decisión, la condena por asesinato machista en Alcoy queda confirmada en segunda instancia en la Comunitat Valenciana. No obstante, la última palabra sobre el caso corresponderá ahora al Tribunal Supremo, que deberá decidir si admite o no a trámite el recurso de casación anunciado por la defensa.



