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Consejos clave para comprar una cuna para el bebé

Puede que la natalidad se haya desplomado en el país, pero vosotros no formáis parte de ese sector de la población. Esperáis un nuevo retoño en casa y ya estáis buscando cómo locos la mejor cuna para él.

Puede que la natalidad se haya desplomado en el país, pero vosotros no formáis parte de ese sector de la población. Esperáis un nuevo retoño en casa y ya estáis buscando cómo locos la mejor cuna para él.

 Tarea complicada, aunque ya os será familiar si habéis echado un vistazo a los catálogos tanto de tiendas tradicionales como online. La oferta de cunas es inmensa, y dar con la adecuada, lejos de ser sencillo, se parece más a una odisea de la que muy pocos habían avisado.

 No hay de qué preocuparse porque, si tienes claros los factores a valorar antes de hacer la compra, podrás acertar de lleno sin tener que complicarte. De hecho, te vamos a ayudar con eso.

 Lo que debes tener en cuenta a la hora de comprar una cuna

 Lo primero a valorar cuando se vaya a comprar una cuna es acudir a una tienda fiable. La oferta en este sentido es casi tan descomunal como la variedad de cunas para bebés que hay en el mercado. Por eso, antes de explorar, te aconsejamos echar un vistazo en cunacolecho.eu o webs similares, que se dedican a reseñar, comparar y ofrecer también tiendas fiables.

 Dejando eso a un lado, vamos a entrar en el núcleo de la duda. Hay varios factores a analizar cuando se piensa en comprar una de estas cunas. Factores que miran a la seguridad, la comodidad y, en definitiva, el bienestar del pequeño. Vamos a explicarlos punto por punto para que tengas claro a qué acudir y qué descartar.

 Cuidado con las barandillas

 Las barandillas garantizan que el bebé no se caiga de la cuna y, al mismo tiempo, lo protegen del exterior. Para que cumplan los estándares de calidad actuales deben tener barrotes que estén separados por una distancia de entre 4,5 y 6,5 centímetros. Medida ideada para que el pequeño no pueda meter la cabeza entre ellos.

 Y eso es solo el comienzo, porque también deben tener una altura mínima de 60 cm para que no haya riesgo de caída si el bebé intenta ponerse de pie. Por otro lado, deben ser completamente lisas y no tener nada que se pueda enganchar o que permita al niño agarrarse.

 Cómo es el somier

 Rigidez y solidez son las claves esenciales para un buen somier. De hecho, debe estar diseñado con los materiales y la forma adecuados para evitar cualquier posible deformación y, al mismo tiempo, facilitar que el pequeño tenga un buen desarrollo óseo en estos primeros meses de vida.

 Actualmente, puedes encontrar tres tipos de somier en el mercado: de una tabla de madera, con grosor adecuado para sostener el peso del niño; de láminas de madera, que garantizan buen apoyo y dejan pasar el aire; y de tela metálica, que debe ser resistente a la corrosión y al posible encorvamiento por el uso.

 Sin un buen colchón, no hay un buen sueño

 Dicen que en el equilibrio está lo verdaderamente importante, y eso es una regla que una cuna debe cumplir a rajatabla con su colchón. Es cierto que tiene que ser uniforme y rígido, pero también cómodo y confortable. Es más, debe estar preparado para adaptarse a las curvas del cuerpo con equilibrio: las sigue, pero no las acentúa.

 Hay muchos tipos de colchón para cunas. Los hay de muelles, que son los más comunes; también de fibra sintética o de fibra natural. Por otra parte, y ya hablando de grosores, para los recién nacidos lo mejor es un colchón de entre 3 y 4 centímetros de grosor. Cuando ya hablamos de entre 2 y 3 años de edad, el grosor debe ser de unos 6 centímetros.

 El material importa

 Hasta ahora hemos tratado colchón, somier y barrotes. No obstante, hay un elemento más que lo baña todo y que es sumamente importante. Los materiales y los barnices son determinantes a la hora de comprar una cuna. ¿Por qué? Porque no pueden ser ni tóxicos ni irritantes.

 Tienen que estar en perfecto estado y, en caso de haber partes metálicas, estas deben ser anticorrosivas. Si nos zambullimos en los materiales más comunes encontramos la madera, sobre todo la de haya, con un buen barniz o laca; el metal, generalmente hierro latonado. ¿Y la pintura? Siempre atóxica.

 Si has tomado nota de todo, verás que no es tan difícil encontrar una buena cuna, o más bien elegirla. Tendrás que explorar modelos con calma y valorar todas estas cuestiones, como también tener en cuenta aspectos como la portabilidad o la versatilidad de sus diseños.

 No puedes olvidar que también hay diferentes tipos de cuna. Opciones como las cunas colecho son ideales para recién nacidos, aunque también puedes encontrar cunas plegables, tradicionales y otras muchas opciones. Paciencia y detenimiento, así podrás dar con la opción perfecta.

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