La Conselleria de Medio Ambiente ha constatado en los dos últimos años la presencia recurrente de seis especies de cetáceos en aguas de la Comunitat Valenciana, con un mayor número de avistamientos en la provincia de Alicante y grupos de hasta 80 ejemplares en la costa de Torrevieja, lo que confirma una importante diversidad marina aunque con diferencias claras en la frecuencia de observación según la especie.
Según los datos analizados por el departamento autonómico, el delfín mular se ha consolidado como la especie más frecuente y abundante. Este cetáceo se ha convertido en el más común en aguas valencianas y protagoniza la mayoría de los registros recopilados en este periodo.
Tras el delfín mular, el rorcual común ocupa el segundo lugar en número de observaciones. Esta especie de gran tamaño mantiene una presencia significativa en la franja marítima de la Comunitat, con registros que se concentran sobre todo en los meses más cálidos.
En cambio, el cachalote, el zifio de Cuvier, el delfín común y el calderón común se han detectado con menor frecuencia. Su presencia ha resultado más ocasional o irregular, lo que apunta a una menor detectabilidad o a una distribución más puntual dentro del área de estudio marina.
Seguimiento y fuentes de información
El sistema de seguimiento de cetáceos se ha apoyado cada vez más en fuentes de información heterogéneas. Entre ellas destacan el Servicio de Vigilancia Marina de la Generalitat y el proyecto científico MysticMed, centrado en la protección del rorcual común.
A estas iniciativas se han sumado numerosas observaciones oportunistas, que han aportado una parte sustancial de los datos disponibles. En este grupo se incluyen comunicaciones procedentes de administraciones locales, Guardia Civil, universidades y embarcaciones pesqueras.
La Generalitat ha subrayado que estas aportaciones han consolidado el valor estratégico de la observación directa para conocer mejor la fauna marina. Cada aviso verificado permite localizar animales, identificar patrones de presencia y detectar posibles cambios en su distribución.
Sin embargo, la Conselleria ha advertido de que la falta de censos regulares en el mar y desde el aire durante 2024 y 2025 dificulta la comparación precisa con años anteriores. Esta carencia limita la posibilidad de analizar con detalle cómo evolucionan las poblaciones de cetáceos en el tiempo y en el conjunto del litoral autonómico.
Predominio de avistamientos en Alicante
Desde el punto de vista geográfico, la información disponible ha confirmado un predominio de avistamientos en la provincia de Alicante durante la última década. Esta mayor concentración de registros se ha producido frente a sus principales localidades costeras.
No obstante, los técnicos han señalado que esta distribución podría estar condicionada por la desigual presencia de observadores y fuentes de datos. En aquellas zonas con más personal especializado o más tráfico marítimo es más probable detectar y comunicar la presencia de cetáceos.
Los resultados han reflejado también avistamientos de cetáceos durante todo el año en aguas valencianas. Aun así, los datos apuntan a una mayor abundancia aparente entre finales de verano y principios de otoño.
En este periodo se han documentado, a partir de distintas fuentes de observación, grupos de entre 50 y 80 ejemplares en la zona de Torrevieja. Estos registros se consideran especialmente relevantes por el tamaño de los grupos y por la reiteración de los avistamientos.
En el caso del rorcual común, la información recopilada ha vuelto a mostrar una marcada estacionalidad. Los técnicos han interpretado que los registros resultan compatibles con un paso migratorio principalmente estival a lo largo de la costa de la Comunitat.
Participación del sector pesquero
La Conselleria ha destacado también la participación puntual, pero relevante, de la flota pesquera en la recopilación de datos. Las embarcaciones profesionales han aportado información valiosa desde áreas que suelen estar poco muestreadas.
Durante 2025 se han incorporado observaciones realizadas en aguas abiertas, al este del talud de la provincia de Castellón. Estas zonas cuentan con menos seguimiento científico continuado, por lo que cada registro de cetáceos resulta especialmente útil.
Los avistamientos se han producido durante maniobras de transporte de atún rojo. Estas operaciones se realizan a baja velocidad, lo que ha facilitado detectar la presencia de cetáceos en condiciones de navegación favorables para la observación.
Según las mismas fuentes, este tipo de contribuciones ha puesto de relieve el potencial de implicar más al sector pesquero en la recogida de información. Para ello consideran clave acompañar esa colaboración de formación en identificación de especies.
Además, han señalado que el uso de material gráfico, cuando sea posible, ayuda a validar las observaciones y a mejorar la calidad de los datos. Fotografías y vídeos permiten confirmar la especie, estimar mejor el tamaño de los grupos y documentar el comportamiento observado.




