La Generalitat ha pedido al colectivo cazador que suspenda temporalmente su actividad en la Marjal de Pego-Oliva este fin de semana. La recomendación responde a los daños de la dana Adam y a la necesidad de proteger a quienes trabajan en la recuperación del humedal y su entorno.
Las lluvias e inundaciones de los días 18 y 19 de octubre afectaron a infraestructuras, explotaciones agrarias, viviendas y espacios naturales de la Marina Alta y la Safor. Las labores de evaluación y reparación continúan en las zonas dañadas.
Seguridad para trabajadores y propietarios
La Dirección General de Medio Natural y Animal considera necesario evitar que la actividad cinegética interfiera en los trabajos. La recomendación busca garantizar el acceso seguro de propietarios, trabajadores y personal de las administraciones.
Entre las actuaciones en marcha figuran las reparaciones de infraestructuras, explotaciones agrarias, casetas de aperos y viviendas. La Generalitat pretende que estas tareas puedan desarrollarse con normalidad y en condiciones de seguridad.
La comunicación se ha emitido tras una reunión telemática con los municipios afectados. En ella han participado Vicente Martínez Mus, vicepresidente tercero, y Juan Carlos Valderrama, conseller de Emergencias e Interior.
Una recomendación excepcional mientras dure la emergencia
La petición tiene carácter de recomendación, no de prohibición general de la caza. La Conselleria ha apelado a la colaboración del colectivo cazador ante las circunstancias excepcionales provocadas por el temporal.
Los técnicos autonómicos siguen analizando los efectos de las inundaciones sobre los ecosistemas de la Marjal de Pego-Oliva. Reducir las actividades que puedan interferir en las intervenciones facilitará, según la Generalitat, la recuperación de los espacios afectados.
La Administración aconseja atender la recomendación mientras persistan los



