El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha reivindicado la granada mollar de Elche como uno de los grandes referentes de la agricultura valenciana y ha defendido la garantía de agua para el campo como una condición imprescindible para asegurar la producción de alimentos, el empleo y el futuro de los municipios rurales.
Durante su intervención en el acto de inicio de la campaña de la granada mollar de Elche, Barrachina ha puesto en valor el esfuerzo de los agricultores y de las generaciones que han mantenido vivo el cultivo, así como la calidad y singularidad de un producto estrechamente ligado al territorio y a la identidad agrícola del Camp d’Elx.
“Detrás de cada granada está el esfuerzo de una persona, una tierra y agua. Detrás de cada cosecha hay meses de trabajo y dedicación de nuestros agricultores”, ha señalado el conseller, quien ha dedicado un reconocimiento especial a los padres y abuelos que plantaron los granados y sentaron las bases de la agricultura que hoy representa esta comarca.
Diez años de la Denominación de Origen Protegida
Barrachina ha destacado el décimo aniversario de la Denominación de Origen Protegida Granada Mollar de Elche, una figura de calidad que reconoce la singularidad del producto y contribuye a proteger su origen, garantizar sus estándares de calidad y reforzar su promoción en los mercados.
El conseller ha subrayado que la DOP “es mucho más que una etiqueta ya que garantía de origen, de calidad y de confianza para el consumidor, y una herramienta fundamental para defender el trabajo de nuestros agricultores”.
En este sentido, ha agradecido la labor del Consejo Regulador y de su equipo en la certificación, el control y la promoción de la granada mollar de Elche y ha recordado que la Generalitat destina este año dos millones de euros al conjunto de los consejos reguladores de las denominaciones de origen de la Comunitat Valenciana para apoyar la protección y promoción de sus productos.
Barrachina también ha puesto en valor la participación del chef Ferran Adrià, destacando la importancia de acercar los productos de calidad diferenciada a la gastronomía y de proyectar al mundo la excelencia de las materias primas valencianas.
Eficiencia hídrica para proteger la agricultura
El conseller ha señalado que el campo ilicitano es un ejemplo de aprovechamiento responsable del agua, gracias a una cultura de riego que ha pasado de generación en generación y que hoy incorpora tecnología, precisión y eficiencia.
En este contexto, ha destacado la labor de la Comunidad General de Regantes Riegos de Levante, que gestiona el riego de 26.851 hectáreas en 16 municipios, entre ellos Elche, y agrupa a alrededor de 22.000 comuneros.
“Nuestros agricultores saben mejor que nadie lo que vale cada gota de agua. La aprovechan, la miden y la administran con responsabilidad. Pero esa eficiencia, por necesaria que sea, no puede sustituir la disponibilidad de los recursos hídricos que necesita nuestra agricultura”, ha afirmado.
Barrachina ha advertido, además, de los efectos que las temperaturas extremas están teniendo sobre los cultivos, con daños en el interior de la granada que pueden comprometer el resultado de toda una campaña.
Frente a este desafío, ha defendido la investigación y la innovación como herramientas esenciales para mejorar la adaptación de los cultivos al cambio climático. En este ámbito, ha destacado el proyecto de 79.000 euros que desarrollan el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), el Consejo Regulador y una empresa del sector para proteger el fruto antes de la cosecha, así como los trabajos de la Estación Experimental Agraria de Elche para optimizar el riego y la fertilización y estudiar clones de granado mollar más resistentes a las condiciones climáticas actuales.
El trasvase, clave para el empleo y el futuro del campo
Barrachina ha reiterado la necesidad de garantizar los recursos hídricos que sostienen la agricultura del sur de Alicante y ha defendido el papel estratégico del trasvase Tajo-Segura para el mantenimiento de la actividad agraria, la producción de alimentos y el empleo.
“El agua es vida para nuestros cultivos, pero también es economía, puestos de trabajo y futuro para miles de familias. Cuando falla el agua, se resiente toda la cadena productiva”, ha señalado.
Asimismo, ha puesto en valor las actuaciones del postrasvase Júcar-Vinalopó, entre ellas la remodelación del embalse del Toscar, destinadas a mejorar la disponibilidad de agua para los regantes del Vinalopó y l’Alacantí.
“Defender el agua para la agricultura es defender la capacidad de nuestros agricultores para producir alimentos, mantener la actividad económica y seguir cuidando el territorio”, ha concluido el conseller.



