Bajar de los árboles

¿Sirve de algo ser bípedos?

árboles Diario de Alicante
Josep Manel Sánchez

Entre otros oficios que he tenido, cuando trabajaba, estaba el de soldador de estructuras metálicas para naves industriales, a doce metros del suelo. En pleno invierno montado en una viga, el aire polar helaba hasta el electrodo apresado en la pinza. En verano te achicharrabas, y encima, tenías que vestir como un buzo azul, para no quemarte en el hierro “dulce” a sesenta grados vivos. El sudor descendía desde la frente a los tobillos. Cuando bajabas tenías que escurrir los calcetines y ponerte otros secos. El trabajo es así de duro a veces, o quizás siempre, y diez horas diarias consumían y consumen al más aguerrido currante.

El trabajo, no es una bendición para nadie, sino una esclavitud pactada por los “hados” de la economía, que quieren hacer de él una virtud para casi todos/as, y encima acceder a dicho trabajo, como a una limosna que hay que babear hasta la sequedad de la boca. Si no existiera el dinero volveríamos a la caza y a los árboles, quizás, de donde nunca teníamos que haber bajado, dado el ritmo acelerado y en catarata mortal por donde vamos a precipitarnos muy probablemente, si no nos movemos pronto y en la buena dirección, que es aquella, en la que se originan los conflictos, guerras, enfermedades, hambre y expolio. Y no hablar de esa especie de dádiva milagrosa, tipo, como algunos políticos apuntan: ”Plan de la mantequilla y la leche en polvo”. Mantequilla para todos/as y euros para los dictadores, si es que no se quedan también la mantequilla para revenderla. Esto es archisabido. Pobreza a cambio de diamantes. Sabemos que ELLOS, si quieren, pueden parar todas estas atrocidades En 24 HORAS, Otra cosa son los negocios inconfesables.

El calzador del mundo hace tiempo que se rompió, la diáspora masiva será total, si no se interviene en origen y se instauran democracias y tecnología ecológica integral en todos los países en conflicto. Hay que tener en cuenta que para las personas que huyen de esos lugares espantosos, el tránsito hacia lugares más benignos, se torna como una guerra donde la vida no importa perderla en dicho trayecto, porque la PAZ solo está en la llegada.

Está muy bien habilitar mientras tanto aposentos decentes para los/as que huyen de las zonas inhumanas, y esto hay que controlarlo económicamente y sanitariamente, estamos a las puertas de una gran pandemia mundial de incalculables consecuencias, que podría devastar gran parte de la especie humana. Este es otro de los motivos de actuar y pronto en los lugares de procedencia, parando las guerras y destronando a los dictadores,  claro que para eso, algunos pueden pensar que no hacía falta bajar de los árboles. Aquí se está por la pasta: ¿y “Podemos”? ¿Y la Europea…? ¿Ya no hay quien saque las castañas a la CASTA…?

Una parida. Fijaros, el universo es posible que detenga su expansión, aunque actualmente lo contradigan un mayor número de astrónomos, porque sigue “acelerándose”. Pero, amigos/as míos, el vacío no existe y el universo no se puede romper por mucho que se expanda, es como una goma “plana” que se estira y cuando no puede estirarse más se contrae. ¿Qué había antes del Big Bang?: el universo contrayéndose. Lo siento por Dios, que quería ser lo único eterno.