Artesanos, como Mariví Aliaga, investigan en sus talleres hasta dónde pueden aplicar la palma blanca, un material que cuando se seca es frágil. «Vamos investigando hasta dónde da. No son cosas muy grandes». Entre las piezas con más aceptación, diademas, anillos, pendientes y broches de solapa. Mariví aprendió hace 20 años la artesanía, a través de un taller del Ayuntamiento de Elche, y tras profundizar en técnicas, es hoy en día monitora en el Centro Social San Antón, de la ciudad. «Mi ilusión sería utilizar la palma blanca fuera del Domingo de Ramos». Este próximo sábado, 26 de marzo, impartirá un taller de trenzado de palma organizado por la Finca San Ramón.
Mariví compagina la docencia de la palma blanca desde hace cinco años, con su profesión como monitora de comedor escolar. Explica que la tradición «sigue siendo muy familiar» y que está arraigada en toda la provincia, sobre todo la Vega Baja, pero también Tarragona, Barcelona, otros puntos del litoral Mediterráneo y Andalucía.
El objetivo del taller del próximo sábado en la Finca San Ramón es justamente mantener la tradición del campo de Elche y sus tradiciones. Los asistentes, adultos y menores, aprenderán el proceso de elaboración de esta peculiar costumbre artesana enraizada en la ciudad de las palmeras y elaborarán sus propias palmas: una de solapa y otra de mano, para lucir el domingo de Ramos.
La tradición de las palmas sigue viva y está marcando tendencias especialmente en las bodas, explica Gema Morcillo, responsable de marketing de Finca San Ramón. «Muchas novias escogen sus ramos de palma blanca, los novios las lucen en las solapas o se ofrece como detalle a los invitados». La monitora, Mariví Aliaga,
El evento programado este sábado contempla un taller para niños, con un adulto acompañante gratuito, y otro taller para adultos. En ambos casos incluye un recorrido por la finca, que es considerada como patrimonio ilicitano, explica Gema Morcillo y donde se pueden encontrar huertos de palmeras, granados y naranjos. En este mismo espacio se programan anualmente experiencias basadas en sostenibilidad y fomento del patrimonio, como los talleres de granados, olivos o la experiencia de Atxes, la tradición de elaboración de antorchas con hojas secas de palmeras, con los que los niños guían el camino de los Reyes Magos.
Para aprender más sobre la palma blanca, el Ayuntamiento de Elche programa cursos, como el del Centro Social, San Antón, «entre los meses de octubre y mayo o junio y dos horas semanales». También, en la Escuela Taller, con clases diarias, indica Mariví Aliaga.


