El temporal asociado a la dana Adam ha empezado a remitir este martes tras dejar cuatro fallecidos, inundaciones graves y acumulados de lluvia históricos, sobre todo en el litoral de Valencia y Alicante, donde ya han comenzado las labores de limpieza y recuperación de viviendas, calles y negocios.
A primera hora de esta mañana, los servicios de rescate han hallado el cadáver de un hombre en la marjal de Pego-Oliva, en la provincia de Valencia, una de las zonas más castigadas por las inundaciones. La Guardia Civil ha apuntado que su muerte podría estar relacionada con un problema de salud y no directamente con el temporal.
Tras el intenso embate de la dana desde el pasado sábado, que ha obligado a realizar más de un millar de rescates, los vecinos de los municipios más afectados han amanecido achicando agua, limpiando barro y tratando de salvar enseres personales de edificios todavía anegados.
Fin de confinamientos y balance en carreteras
La mejoría de la situación meteorológica ha permitido a la Generalitat Valenciana levantar los confinamientos que seguían vigentes en ocho municipios del litoral sur de Valencia y norte de Alicante, así como iniciar la desmovilización de la Unidad Militar de Emergencias (UME), desplegada durante las horas más críticas.
La medida afecta a Bellreguard, Piles, Miramar, Oliva y Daimús, en la provincia de Valencia, y a Xàbia, Pego y Els Poblets, en la de Alicante, según ha detallado el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, tras la última reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi).
Valderrama ha explicado que la mejora de las condiciones meteorológicas y del estado de la mar, donde las olas han pasado de cuatro metros a entre 50 y 60 centímetros, ha hecho posible estas decisiones, aunque ha advertido de que los trabajos de recuperación serán prolongados.
Pese a la retirada paulatina del agua, se mantienen abiertos dos albergues en Xàbia y Oliva, en colaboración con Cruz Roja, para alojar a las personas que todavía no pueden regresar a sus casas por los daños sufridos o por la falta de seguridad.
En la red viaria, las inundaciones siguen dificultando la circulación, aunque varias carreteras han podido reabrirse con el avance de las tareas de limpieza y achique. Según la Dirección General de Tráfico (DGT), se ha restablecido la circulación en la CV-723, en Dénia; la CV-729, en Beniarbeig; y la CV-673, en Bellreguard, además de la CV-721, en la Marina Alta, que han permanecido cerradas durante horas por las malas condiciones.
Sin embargo, el túnel inundado en la autopista AP-7 a la altura de Pilar de la Horadada, en el sur de la provincia de Alicante, sigue cerrado al tráfico por la presencia de agua, barro y cinco vehículos en su interior.
Varias personas fueron evacuadas ilesas de esos turismos durante la noche, tras quedar atrapadas por la súbita acumulación de agua, lo que ha obligado al corte de la AP-7 en ambos sentidos entre los kilómetros 770 y 774.
Fuentes consultadas han avanzado que el carril en sentido Cartagena-Alicante podría reabrirse este miércoles, mientras que la reapertura del sentido contrario sigue sin fecha, a la espera de completar la limpieza de la calzada y comprobar los sistemas de seguridad, incluidos los equipos eléctricos.
Anuncio de ayudas y petición de zona catastrófica
Ante la magnitud de los daños materiales en viviendas, comercios, infraestructuras y explotaciones agrarias, el president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha anunciado que el pleno del Consell va a aprobar esta tarde un paquete de ayudas para los municipios afectados por la dana Adam.
Pérez Llorca también ha avanzado que la Generalitat solicitará al Gobierno de España la declaración de zona catastrófica, una figura que, de aprobarse, permitirá activar apoyos extraordinarios para la reparación de los daños y la recuperación económica.
En paralelo, los ayuntamientos afectados están empezando a recopilar informes de daños para respaldar las peticiones de ayudas y planificación de obras urgentes, lo que se suma al trabajo de los servicios de emergencia y de limpieza.
Impacto en Cataluña, Baleares y Canarias
El empeoramiento del tiempo en el Mediterráneo también ha afectado a Cataluña. Allí, y ante la mejora de las últimas horas, Protección Civil de la Generalitat ha desactivado hoy la alerta del Plan Inuncat, después de que el Servicio Meteorológico de Cataluña (Meteocat) haya dado por terminados todos los avisos por intensidad y acumulación de lluvia.
Durante la pasada madrugada, los Bomberos de la Generalitat han tenido que efectuar todavía 19 servicios relacionados con las precipitaciones, principalmente por balsas de agua, filtraciones y pequeños desprendimientos.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha informado de que la dana Adam será reabsorbida este martes por una vaguada, que mantendrá cierta inestabilidad en algunas zonas del país, aunque el temporal en el Mediterráneo perderá fuerza a lo largo de la jornada.
A primera hora de la mañana permanecían bajo aviso amarillo por lluvias Baleares, Jaén, Barcelona y Girona, con precipitaciones que podrían superar los 30 litros por metro cuadrado en una hora en algunos puntos.
En Cataluña y Baleares también se esperan tormentas, que podrían ir acompañadas de granizo y rachas fuertes de viento. Además, a partir de la tarde se prevé temporal marítimo en el Ampurdán, en Girona, con aviso amarillo.
En Canarias, las islas de La Palma y El Hierro se encuentran asimismo bajo aviso amarillo por precipitaciones, con acumulados previstos de más de 15 litros por metro cuadrado en una hora.
Según las previsiones de Aemet, a partir del mediodía las lluvias tenderán a remitir. Aunque todavía puedan registrarse chaparrones y tormentas en el litoral mediterráneo y en Baleares, serán más aislados y débiles, lo que permitirá dar por concluido el episodio de lluvias asociado a la dana Adam en el conjunto del país.



