El Centro de Coordinación de Emergencias ha dado por finalizadas las alertas hidrológicas de nivel amarillo en las cuencas de Pego-Girona-Gorgos y Algar-Alicantí, pero la circulación sigue muy condicionada en varios tramos viarios de la provincia de Alicante por las inundaciones que ha dejado la dana Adam.
Emergencias de la Generalitat ha comunicado el fin de los avisos hidrológicos a los ayuntamientos afectados, lo que supone una mejora de la situación de los ríos y barrancos de estas zonas. Sin embargo, el tiempo estable no ha llegado todavía a la red viaria, donde persisten cortes por acumulación de agua en la calzada.
Carreteras afectadas en Alicante
Según datos de la Dirección General de Tráfico, una de las vías más importantes afectadas es la AP-7, que permanece cortada entre Torre de la Horadada y Pilar de la Horadada, en la provincia de Alicante, debido a las balsas de agua sobre la carretera.
Además, varias carreteras autonómicas continúan cerradas o con problemas de circulación. Entre ellas, la CV-678 y la CV-700 entre Pego y El Verger, donde las lluvias han dejado puntos anegados que impiden el paso con seguridad.
También presentan incidencias la CV-727 y la CV-728 en el término municipal de Pego, así como la CV-723 en Dénia. En la comarca de la Safor, la CV-603 entre Masia del Racó y Tavernes de la Valldigna sigue afectada por las inundaciones.
En la zona costera, la CV-673 que conecta Bellreguard con la playa continúa con problemas por el agua acumulada. Igualmente, la CV-683 entre la Font d’En Carrós y Oliva mantiene tramos anegados que obligan a desviar el tráfico.
El levantamiento de las alertas hidrológicas indica que los cauces han reducido su peligrosidad inmediata, pero la presencia de agua en puntos bajos de la red viaria sigue generando riesgos para la conducción. Por ello, las autoridades recomiendan a los conductores extremar la precaución, respetar los cortes y utilizar rutas alternativas mientras se restablece la normalidad total tras el paso de la dana Adam.



