Todos los Santos en los pueblos de Alicante: de la Fira de Cocentaina a los recuerdos de Benissa

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La celebración combina el encuentro en las calles con la memoria familiar, como muestran las costumbres de dos municipios de El Comtat y la Marina Alta.

Todos los Santos tiene distintas expresiones en los pueblos de Alicante. En Cocentaina, la fecha está ligada a una feria que transforma la vida del municipio. En Benissa, la documentación local conserva el recuerdo de rezos familiares, visitas al cementerio y un calendario marcado por las labores agrícolas.

Son dos maneras de acercarse a una misma celebración. Una destaca por su dimensión pública y comercial; la otra permite conocer cómo se vivía la jornada dentro de las casas y en la comunidad.

Cocentaina: una feria vinculada a la identidad del pueblo

La Fira de Tots Sants es una de las grandes señas de identidad de Cocentaina. Su origen se remonta al privilegio concedido en 1346 por Pedro IV de Aragón, el Ceremonioso.

A lo largo de su historia, la feria ha evolucionado desde los intercambios agrícolas y ganaderos hasta una celebración con propuestas comerciales y culturales. Esa transformación permite entender su continuidad: cada época ha incorporado actividades y necesidades diferentes.

Para Cocentaina, la Fira también supone ocupar de otra manera las calles y plazas. El encuentro entre vecinos, comerciantes y visitantes forma parte de una experiencia que se repite en torno al comienzo de noviembre.

El esmorzar de Fira: compartir mesa como parte de la celebración

Entre las costumbres vinculadas a Cocentaina destaca el esmorzar de Fira. Los programas de distintas ediciones recogen este almuerzo popular del 1 de noviembre y la participación de la Associació de Mestresses de Casa.

La comida compartida añade una dimensión cotidiana a una gran celebración. Sentarse a almorzar, encontrarse con otras personas y continuar después el recorrido por la feria forman parte de una misma jornada.

El formato y los detalles pueden variar entre ediciones, pero el almuerzo mantiene su lugar como uno de los momentos reconocibles de la Fira.

Benissa: el recuerdo de los tres rosarios

La historia local de Benissa conserva una costumbre religiosa que se practicaba en las familias: rezar tres rosarios en Todos los Santos por los difuntos de la casa.

El recuerdo de esa jornada incluye también la visita al cementerio y el sonido de las campanas hasta entrada la noche. Al día siguiente, la conmemoración de las Ánimas daba continuidad al recuerdo de los fallecidos.

Estas prácticas están documentadas como parte del pasado del municipio. Su recuperación permite conocer cómo la celebración reunía la vida doméstica, la parroquia y el cementerio.

Una fecha que también organizaba la vida del campo

En la memoria de Benissa, Todos los Santos estaba relacionado con el final de las cosechas y el regreso a la casa del pueblo.

La fecha servía además como referencia para pagos, acuerdos y previsiones económicas. El calendario religioso y el agrícola se entrelazaban en una sociedad que utilizaba determinadas festividades para ordenar sus compromisos.

Desde el almuerzo compartido en Cocentaina hasta los recuerdos familiares de Benissa, Todos los Santos permite descubrir cómo los pueblos alicantinos han unido convivencia, trabajo y memoria.