Nueve de cada diez familias con hijos en edad escolar han considerado positiva la presencia de un dietista-nutricionista en los centros educativos de la Comunitat Valenciana. Además, un 86 % ha respaldado un modelo de comedor escolar más saludable y sostenible y cerca del 97 % ha apoyado que los menús incluyan productos de proximidad.
Estas conclusiones forman parte del Informe Mengen Territori 2026, elaborado por el Colegio Oficial de Dietistas-Nutricionistas de la Comunitat Valenciana (CODiNuCoVa). La entidad ha trasladado el documento a la Conselleria de Educación para reforzar la educación alimentaria en los centros educativos.
El estudio ha recogido la percepción de las familias sobre la alimentación escolar, los cambios en los comedores y el papel de los colegios en la creación de hábitos saludables. El informe ha sido presentado por María Ferrer, vocal de Educación Alimentaria del CODiNuCoVa, e Inma Girba, vocal de Restauración Colectiva. Ambas han expuesto las conclusiones ante Jorge Cabo y Gustavo Martinez, director y subdirector de Centros Docentes de la Conselleria.
Durante el encuentro, el colegio profesional también ha ofrecido su colaboración en futuras iniciativas de educación alimentaria. La propuesta incluye apoyo en la formación del profesorado y en la promoción de hábitos saludables dentro del ámbito educativo, según ha comunicado la entidad.
Reforzar la educación alimentaria
El CODiNuCoVa ha insistido en que la educación alimentaria forme parte estable de la formación de los niños y niñas. La entidad ha defendido que los centros cuenten con profesionales especializados en Nutrición Humana y Dietética que acompañen estos procesos a lo largo del curso.
María Ferrer ha subrayado que ‘la educación alimentaria debe ir más allá de transmitir conocimientos sobre qué alimentos son saludables’. A su juicio, ‘necesitamos proporcionar herramientas que permitan a los niños y niñas desarrollar hábitos que puedan mantener en su día a día y, para ello, es fundamental implicar también al profesorado y a las familias’.
Según el colegio profesional, una educación alimentaria continuada puede facilitar que los menores integren rutinas saludables. De este modo, lo aprendido en el comedor y en el aula puede trasladarse después a casa y mantenerse en el tiempo.
El dietista-nutricionista, más allá del menú
Uno de los puntos centrales de la reunión ha sido el papel del dietista-nutricionista en el entorno escolar. El CODiNuCoVa ha defendido que su función no se limite a elaborar, adaptar, revisar y supervisar los menús.
La entidad ha planteado que estos profesionales también participen en el diseño y ejecución de programas de educación alimentaria. Así, podrían desarrollar actividades específicas y coordinar acciones con el profesorado y las familias.
Los resultados del informe han respaldado esta propuesta. Nueve de cada diez familias han visto beneficiosa la figura del dietista-nutricionista en los centros educativos. Valoran su presencia tanto para mejorar la alimentación del comedor como para impulsar acciones formativas y servir de apoyo al alumnado, al profesorado y a las familias.
Inma Girba ha recordado que ‘el trabajo del dietista-nutricionista en un centro educativo puede ir mucho más allá del diseño de un menú‘. Ha añadido que ‘nuestra formación nos permite participar en proyectos de educación alimentaria, acompañar a las familias, resolver dudas y trabajar junto al resto de profesionales de la comunidad educativa para favorecer hábitos saludables desde edades tempranas’.
Hacia comedores más saludables y sostenibles
El informe Mengen Territori 2026 también ha analizado la opinión de las familias sobre la evolución de los comedores escolares. El 86 % ha apoyado avanzar hacia un modelo más saludable y sostenible.
Entre las medidas previstas en el nuevo Real Decreto que ha entrado en vigor este curso 2026-27, la incorporación de productos de proximidad ha logrado el mayor acuerdo. Un 96,9 % de las familias ha respaldado esta línea, que acerca alimentos del entorno a los menús escolares.
El estudio también ha recogido un amplio apoyo al aumento de la presencia de legumbres en los menús, con un 92,3 % de respaldo. Además, el 83,1 % de las familias ha apoyado incrementar el uso de alimentos de producción ecológica en los comedores.
Otro dato relevante es que el 85 % de los hogares se ha mostrado de acuerdo con introducir en los comedores alimentos que los menores consumen menos en casa. Entre ellos se han citado legumbres, brócoli, coliflor o tofu. El estudio ha señalado que muchas familias encuentran dificultades para introducir productos nuevos en el hogar.
Según el CODiNuCoVa, la escuela puede servir como entorno de prueba para esos alimentos menos habituales. De este modo, los niños y niñas pueden familiarizarse con nuevos sabores y texturas en un contexto guiado, y trasladar después estos cambios a su dieta diaria junto a sus familias.



