Valencia vuelve a la normalidad tras la noche de lluvias torrenciales sin daños graves

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La provincia de Valencia ha recuperado la calma tras una noche de lluvias torrenciales que ha obligado a cerrar el aeropuerto, suspender clases y cortar el metro, pero sin causar heridos ni daños graves.

La provincia de Valencia ha recuperado este jueves la calma tras una noche de lluvias torrenciales que ha obligado a suspender clases, cerrar temporalmente el aeropuerto y cortar el metro, pero sin dejar heridos ni daños materiales graves.

Los aguaceros han reavivado el recuerdo de la dana de octubre de 2024 en los municipios más afectados entonces, aunque en esta ocasión las consecuencias han sido mucho más limitadas. Las incidencias se han concentrado en la caída de ramas, inundaciones de bajos y pasos subterráneos y problemas puntuales en la red de transporte.

Respuesta municipal y dispositivos de emergencia

Prácticamente todos los ayuntamientos que sufrieron el impacto de la dana hace dos años han activado desde el miércoles dispositivos especiales de emergencia. Han reforzado la seguridad y la vigilancia, han desplegado barreras antiinundaciones y han puesto en marcha otras medidas de protección ante la previsión de lluvias intensas.

Varios alcaldes de la llamada zona cero de las riadas de 2024 han explicado que han vivido unas horas de tensión por la intensidad de las trombas de agua. En algunos puntos se han llegado a acumular más de 100 litros por metro cuadrado, pero finalmente no se han registrado daños personales. En municipios como Aldaia se ha comprobado además la efectividad de las obras realizadas para reducir el riesgo de inundaciones.

Desde la Generalitat se ha emitido anoche un mensaje de aviso a la población. En él se recomendaba evitar acercarse a cauces y barrancos y subir a plantas superiores en caso de aumento rápido del nivel del agua.

Pese al incremento del caudal en barrancos como el del Poyo o en el cauce del Magro, no se ha producido ningún desbordamiento. Tampoco se han detectado daños relevantes en estas zonas, más allá de las incidencias por acumulación de agua y arrastre de materiales.

En la ciudad de València, el servicio de Emergencias de la Generalitat ha gestionado durante la noche alrededor de medio millar de avisos, la mitad de ellos en el término municipal. Desde la madrugada, los servicios de limpieza trabajan en la retirada de ramas y en la reposición del funcionamiento de varios semáforos, que han quedado fuera de servicio por el temporal.

Clases suspendidas y transporte afectado

Este jueves siguen suspendidas las clases en las pedanías del sur de València, donde las lluvias han sido más intensas. También se han cancelado las actividades lectivas en la Universitat Politècnica de València y en la Universitat de València, además de en centros educativos de varios municipios de la provincia.

El servicio de metro ha quedado interrumpido durante la noche por inundaciones en varias estaciones. Sin embargo, se ha recuperado su funcionamiento desde primera hora de la mañana, aunque con algunas incidencias que condicionan todavía la frecuencia de paso en determinadas líneas.

La red de Cercanías también se ha visto afectada por problemas de señalización y falta de tensión eléctrica. El servicio se ha restablecido por completo alrededor de las nueve de la mañana, una vez se ha verificado la integridad de toda la infraestructura ferroviaria.

El temporal ha obligado además a cerrar al tráfico anoche el aeropuerto de Manises, cuyas instalaciones se han visto anegadas en varios puntos. Doce vuelos han tenido que desviarse a aeropuertos cercanos, aunque las operaciones se han reanudado con normalidad a primera hora de este jueves.

Otra incidencia destacada ha sido la suspensión del partido que debían disputar anoche el Levante y el Athletic Club de Bilbao en el estadio Ciutat de València. Los alrededores del campo han quedado completamente anegados, lo que ha hecho imposible la celebración del encuentro con garantías.

Alertas desactivadas y nuevo aviso en el litoral

Alrededor de las cinco de la madrugada, el Centro de Coordinación de Emergencias ha dado por finalizada la alerta de nivel amarillo del Plan Especial ante el Riesgo de Inundaciones (PEI). La desactivación ha afectado a las zonas de cuenca del Magro, los barrancos de la Albufera, Alto Turia, barranco del Poyo-Saleta y zona de Carraixet-Calderona.

A la misma hora también se ha puesto fin a la alerta hidrológica de nivel naranja en la cuenca del Alto Turia, tras comprobar la evolución favorable de los caudales.

Pese a la mejora general, este jueves sigue activo el aviso naranja en el litoral de Alicante y en el sur de la provincia de Valencia por lluvias intensas. Las previsiones apuntan a precipitaciones que podrían dejar hasta 60 litros por metro cuadrado en una hora.

Este umbral es similar a los registros acumulados durante las últimas horas en el área metropolitana de València y en municipios como La Eliana, Alaquàs o Torrent. En estas localidades las lluvias han sido muy abundantes, pero, como en el resto de la provincia, no han provocado daños graves ni heridos.