La flota pesquera de Villajoyosa alerta de que el gasóleo la obliga a trabajar a pérdidas

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La Cofradía advierte de que un arrastrero puede gastar hasta 1.200 euros en combustible en una jornada con una venta media de unos 1.500 euros

La Cofradía de Pescadores de Villajoyosa alerta del fuerte impacto que está teniendo la subida del precio del gasóleo sobre la rentabilidad de la flota. La entidad asegura que el coste alcanzado en septiembre está provocando que algunas jornadas de pesca dejen de ser rentables e incluso terminen con pérdidas.

El problema afecta especialmente a la pesca de arrastre. Según los datos aportados por la Cofradía, un arrastrero puede alcanzar una venta media de alrededor de 1.500 euros durante una jornada. Sin embargo, su consumo puede llegar hasta los 1.000 litros de gasóleo. Con un precio de 1,20 euros por litro, solo el combustible supone hasta 1.200 euros.

El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Villajoyosa, Miguel Felipe Solbes, señala que «llevamos mucho tiempo viendo cómo el precio del gasóleo va subiendo y el sector ha ido absorbiendo ese incremento como ha podido. Pero hemos llegado a un punto en el que el coste es desorbitado y está comprometiendo directamente el resultado de cada jornada».

A esa factura hay que añadir otros gastos imprescindibles para mantener la actividad. Entre ellos figuran la Seguridad Social, el aceite, los víveres y el mantenimiento de las embarcaciones. La Cofradía sostiene que la suma de todos estos costes provoca que determinados días los barcos salgan a faenar sin obtener rentabilidad.

El encarecimiento afecta a las tripulaciones

La Cofradía advierte de que esta situación también repercute directamente en los ingresos de los pescadores. Una vez descontados los gastos generados durante la jornada, el resultado obtenido con las capturas se reparte entre el armador y la tripulación.

«Cuando suben de esta manera los costes de salir a faenar, no solo pierde el barco. También lo nota directamente la tripulación, porque el resultado que queda después de cubrir los gastos es cada vez menor. Y eso acaba afectando a los ingresos de los pescadores», explica Solbes.

Ante esta situación, la organización reclama medidas que permitan reducir el impacto del combustible y garantizar la continuidad de la actividad pesquera. La Cofradía insiste en que su objetivo pasa por mantener los barcos en funcionamiento y proteger los puestos de trabajo vinculados al sector.

«Queremos seguir pescando y queremos que nuestros barcos continúen saliendo a la mar. Pero necesitamos poder hacerlo de una manera que sea económicamente viable. No podemos mantener indefinidamente una actividad en la que cada vez cuesta más salir a trabajar», afirma el patrón mayor.

La entidad considera que las medidas deben adoptarse antes de que algunas embarcaciones tengan que tomar decisiones más drásticas. Según advierte, si el coste de salir a faenar continúa aumentando, la viabilidad de parte de la flota podría quedar seriamente comprometida.

«Necesitamos soluciones y las necesitamos ahora. Hemos aguantado esta subida durante mucho tiempo, pero el nivel que hemos alcanzado ya no es asumible. Si salir a la mar supone perder dinero de forma continuada, llegará un momento en el que la única opción será amarrar los barcos», concluye Miguel Felipe Solbes.

La Cofradía de Pescadores de Villajoyosa cuenta actualmente con 35 embarcaciones. De ellas, 27 se dedican a la pesca de arrastre y ocho al trasmallo.