Los municipios valencianos afectados por los incendios de verano piden ayudas de emergencia

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El Consell ha solicitado al Gobierno de España que declare como zonas gravemente afectadas por emergencia de protección civil los municipios dañados por los incendios forestales de agosto en la Comunitat Valenciana.

El Consell ha solicitado al Gobierno de España que declare como zonas gravemente afectadas por una emergencia de protección civil los municipios dañados por los principales incendios forestales de este verano en la Comunitat Valenciana, con el fin de que puedan acceder a ayudas y medidas extraordinarias de apoyo.

La petición se dirige a las localidades de Sierra Engarcerán, Tírig, Catí, Segorbe, Gátova y el núcleo de El Saler, en el término municipal de València. Todas ellas han sufrido incendios de especial gravedad durante el mes de agosto, según ha explicado el portavoz del Consell, Miguel Barrachina, tras la reunión del pleno.

Incendios en Castellón y Valencia

El acuerdo del Consell recuerda que el pasado 7 de agosto una tormenta seca provocó varios incendios forestales en la provincia de Castellón. Entre ellos destacaron por su gravedad los de Sierra Engarcerán y Tírig, que han obligado a un gran despliegue de medios de extinción.

La evolución de estos fuegos ha llevado al confinamiento de Sierra Engarcerán y a la evacuación completa de Catí. Además, se ha declarado la situación operativa 2 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales, que supone pedir apoyo adicional a la Administración General del Estado.

En este contexto, también se ha activado un procedimiento extraordinario de coordinación entre los distintos servicios de extinción de la Comunitat Valenciana. El objetivo ha sido organizar de forma más eficaz los recursos aéreos y terrestres para frenar el avance de las llamas y proteger a la población.

El Consell detalla asimismo que el 20 de agosto comenzó otro incendio forestal en Segorbe, de nuevo originado por una tormenta eléctrica. Este fuego ha ganado virulencia al día siguiente y ha obligado a declarar otra vez la situación operativa 2 del Plan frente a Incendios Forestales.

Ante la magnitud del incendio de Segorbe, la Generalitat ha solicitado la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME). Además, se han activado nuevos mecanismos extraordinarios de coordinación entre los servicios de extinción, con el fin de reforzar la capacidad de respuesta en la zona.

Como medida preventiva durante las tareas de extinción en Segorbe, se ha ordenado primero el confinamiento y después la evacuación del municipio valenciano de Gátova. Esta decisión ha buscado reducir al máximo el riesgo para los vecinos mientras el fuego permanecía activo.

El acuerdo del Consell hace referencia también al incendio declarado el 27 de agosto en la Devesa del Saler, dentro del término municipal de València. Este fuego ha afectado de forma significativa al Parque Natural de l’Albufera y ha obligado a evacuar de manera preventiva el núcleo poblacional de El Saler.

En este último episodio, la emergencia ha vuelto a alcanzar la situación operativa 2 del Plan Especial frente al Riesgo de Incendios Forestales. La Generalitat ha tenido que movilizar recursos extraordinarios, entre ellos la UME, para contener las llamas en un entorno de alto valor ecológico y turístico.

Solicitud de declaración de zona gravemente afectada

A la vista de estos incendios, el Consell pide que el Gobierno central apruebe la declaración de los municipios afectados como zonas gravemente afectadas por una emergencia de protección civil. Esta figura jurídica, prevista en la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil, permite poner en marcha medidas específicas de apoyo.

Según recoge el acuerdo, la declaración facilitaría la tramitación de ayudas para reparar daños en viviendas, infraestructuras y bienes públicos. También permitiría activar beneficios fiscales, apoyo a empresas, así como actuaciones de recuperación ambiental en los espacios forestales calcinados.

Además, el Gobierno valenciano reclama que el Ejecutivo central active, en coordinación con la Generalitat, todas las medidas de apoyo que contempla la normativa vigente. El objetivo es paliar las consecuencias económicas, sociales y ambientales de estos incendios sobre las seis poblaciones afectadas y sus entornos naturales.

El Consell subraya que estos fuegos han requerido confinamientos, evacuaciones y la intervención de medios extraordinarios, como la UME. Por ello considera necesario acceder a un marco de ayudas reforzado que ayude a los municipios a recuperar la normalidad lo antes posible.