Los últimos resultados del informe PISA en la Comunitat Valenciana han abierto una fuerte brecha política en Les Corts. PSPV y Compromís han responsabilizado a la falta de inversión en la educación pública, mientras que PP y Vox han culpado a la gestión del anterior gobierno del Botànic y a su supuesto sectarismo ideológico.
El síndic del PP, Fernando Pastor, ha asegurado que ‘remontar cuesta y la mala gestión al final se paga’. Ha recordado que el informe PISA 2025 no mide el curso actual, sino que ‘hace una retrospectiva’. A su juicio, los ocho años de gobierno del Botànic ‘hicieron mucha pupa, en educación también’.
Pastor ha subrayado que el nuevo curso escolar en la Comunitat se ha iniciado, según sus palabras, con ‘normalidad’. Ha defendido que algunos ‘hubiesen preferido convertirlo en un infierno’, pero que el sistema educativo valenciano encara el curso ‘con la cabeza bien alta‘.
Más profesorado y gratuidad de 0 a 3 años, según el PP
El portavoz popular ha enumerado las medidas que, a su juicio, han mejorado la situación educativa. Ha asegurado que el curso ha empezado ‘con más profesorado, más salario, menos alumnos, más centros educativos, gratuidad para la educación de 0 a 3 años, para el primer curso universitario de quienes aprueben y con menos burocracia’. En su opinión, ‘esto es bueno’ porque ‘imprime normalidad’ al sistema.
Desde el PSPV, el síndic José Muñoz ha ofrecido una lectura opuesta del informe. Ha lamentado que se trata de ‘la peor evaluación de la Comunitat desde que hay datos‘. Ha atribuido estos resultados al que ha calificado como ‘atentado del PP contra la educación pública’.
Muñoz ha acusado al PP de llevar desde 2023 ‘confundiendo las prioridades’. Ha denunciado que, ‘en lugar de invertir en la educación pública, contratando a profesores, mejorando aulas y climatizándolas’, el Consell ‘se ha dedicado a perseguir al valenciano y a los profesores con esa policía ideológica que es un auténtico atentado a la libertad de cátedra‘.
El dirigente socialista ha avanzado además la convocatoria de una movilización social. Ha destacado que ‘el sábado habrá una manifestación histórica para defender una educación pública valenciana’. Según ha indicado, el informe ‘refuerza los argumentos de la comunidad educativa’, que, a su juicio, ‘exige al PP que ponga el foco en que los alumnos tengan la mejor educación posible’.
Críticas de Compromís y defensa de más recursos
El síndic de Compromís, Joan Baldoví, ha criticado la reacción del actual Consell ante los datos de PISA. Ha reprochado a PP y Vox que ‘llevan tres años y pico gobernando y lo único que saben decir es que la culpa es del anterior gobierno’, mientras mantienen a la comunidad educativa ‘en pie de guerra’ y sin resolver sus reivindicaciones.
Baldoví ha señalado que, con estos datos, ‘yo si fuera la consellera o el president de la Generalitat tomaría cartas en el asunto’. Ha defendido que se deben ‘dotar de más recursos a la educación pública valenciana’ para tratar de revertir los malos resultados.
Desde Vox, su síndic en Les Corts, José María Llanos, ha centrado el debate en el modelo educativo. Ha afirmado que la educación ‘debe volver a lo que siempre tuvo que ser: el apoyo y fomento de la excelencia, mérito, esfuerzo y trabajo continuado’. Ha rechazado ‘dar aprobados generales pasando de curso sin haber adquirido los conocimientos necesarios’.
Llanos ha cargado también contra el anterior Ejecutivo autonómico. Ha denunciado el ‘sectarismo’ en las aulas durante el gobierno del Botànic, donde, según él, se han estado ‘enseñando mentiras históricas, ideológicas y premiando la doctrina frente a la información y los conocimientos’.
El choque político por PISA refleja así dos diagnósticos opuestos sobre las causas del retroceso educativo en la Comunitat Valenciana. Mientras la oposición de izquierdas reclama más inversión, el actual bloque de gobierno insiste en que el problema está en la herencia del Botànic y en un modelo pedagógico que consideran poco exigente.



