El Secretariado Diocesano de Migración reivindica la aportación de la inmigración a la demografía y el empleo

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El informe de ASTI Alicante analiza el peso de la población extranjera en la provincia y destaca su contribución frente al envejecimiento, los bulos y los estereotipos

El Secretariado Diocesano de Migración-ASTI Alicante reivindica la aportación de la población extranjera a la realidad demográfica, laboral y social de la provincia. Su informe de 2026 reúne y analiza estadísticas oficiales sobre población, empleo, natalidad, escolarización y nacionalidades para ofrecer una radiografía de la inmigración en Alicante y combatir, según sostiene la entidad, prejuicios y percepciones que no se corresponden con los datos.

El trabajo ha sido elaborado por Pedro Juan Díaz Zaragoza, responsable de Comunicación y Sensibilización, y la socióloga Mª Victoria Barceló Mira, dentro del Programa de Sensibilización e Incidencia, Investigación y Análisis Migratorio de ASTI Alicante. El estudio se apoya fundamentalmente en estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE), junto a otras fuentes oficiales vinculadas a la Seguridad Social, las autorizaciones de residencia, las nacionalizaciones y la escolarización.

La entidad defiende que conocer estos datos resulta fundamental para evitar que «los bulos y las falsas noticias creen miedo o rechazo injustificados». También sostiene que la migración aporta «diversidad y riqueza cultural, económica y social» y recuerda que buena parte de la población extranjera forma ya parte estable de la sociedad alicantina, tanto a través del empleo como de la vida cotidiana de los municipios.

Una provincia con un elevado peso de población extranjera

Los últimos datos consolidados del INE, correspondientes al 1 de enero de 2025, situaban en 497.387 el número de personas extranjeras residentes en la provincia de Alicante. Representaban el 24,5% de sus 2.033.566 habitantes, prácticamente una de cada cuatro personas. Alicante era entonces la tercera provincia española con mayor número de residentes extranjeros, solo por detrás de Madrid y Barcelona, y la primera del país en porcentaje sobre su población total.

Durante el último año analizado, la población extranjera había aumentado en 32.786 personas. Alicante concentraba además el 47,1% de toda la población extranjera de la Comunitat Valenciana, por delante de Valencia, con el 41,6%, y Castellón, con el 11,3%.

La mayor parte de los residentes extranjeros procedía de Europa, con 277.321 personas y un 55,8% del total. América representaba ya el 22,9%, con 113.767 residentes, mientras África alcanzaba el 16,3% y Asia el 4,9%. El informe destaca especialmente el crecimiento de la población procedente de América.

Reino Unido continuaba como la nacionalidad extranjera más numerosa, con 68.904 residentes, aunque había perdido 1.882 personas en un año. Colombia ascendía al segundo puesto con 51.224 residentes después de sumar 8.227, el mayor aumento entre las principales nacionalidades. Marruecos ocupaba la tercera posición, con 49.749 personas, seguido de Ucrania, Rumanía y Argelia. Estas seis nacionalidades concentraban el 50,3% de la población extranjera provincial.

Más población en edad laboral

Uno de los aspectos que ASTI pone de relieve es la estructura de edad de la población extranjera. El 68,2% tenía entre 15 y 64 años, con 339.319 personas, mientras los menores de 15 años representaban el 12,7%. Las personas extranjeras de 65 años o más suponían el 19,1%.

El informe utiliza estas cifras para cuestionar la percepción de que la población extranjera de Alicante está formada mayoritariamente por jubilados europeos. Entre los ciudadanos procedentes de países de la Unión Europea, solo aproximadamente uno de cada cuatro tenía 65 años o más. Además, la franja más numerosa entre el conjunto de extranjeros era la comprendida entre los 40 y los 44 años, seguida de la de 35 a 39 años.

Esta composición se refleja también en el mercado laboral. El estudio analiza la creciente presencia de trabajadores extranjeros en la Seguridad Social y relaciona su incorporación al empleo con el peso que este colectivo está adquiriendo en la economía provincial.

La inmigración amortigua el descenso natural de población

ASTI también destaca la aportación de la inmigración frente al envejecimiento. En 2024 se registraron 13.207 nacimientos en la provincia de Alicante, de los que 4.303 fueron de madre extranjera. Esta cifra representó el 32,6% del total, por lo que prácticamente uno de cada tres nacimientos correspondió a una madre extranjera.

Ese mismo año se contabilizaron 16.946 defunciones. El saldo vegetativo general fue negativo en 3.739 personas. Sin embargo, entre la población extranjera fue positivo en 1.238, resultado de 4.303 nacimientos y 3.065 defunciones. Entre la población española, en cambio, se registraron 8.904 nacimientos y 13.881 fallecimientos, con un saldo negativo de 4.977 personas.

A partir de estos datos, el informe considera que el crecimiento vegetativo de la población extranjera contribuye a atenuar el desequilibrio demográfico de Alicante y el envejecimiento de la población española.

Grandes diferencias entre municipios

La distribución de la población extranjera varía notablemente dentro de la provincia. Alicante ciudad encabezaba el número absoluto de residentes extranjeros con 76.685 personas, un 21% de su población. Le seguían Torrevieja, con 49.699; Elche, con 35.421; Orihuela, con 30.946; y Benidorm, con 26.862. Estos cinco municipios concentraban el 44,2% de todos los extranjeros de la provincia.

La situación cambia al analizar el porcentaje sobre la población municipal. Rojales alcanzaba el 68,1% de residentes extranjeros, San Fulgencio el 66,8% y Daya Vieja el 63,3%. También superaban el 60% El Poble Nou de Benitatxell y Llíber, mientras otros municipios como Algorfa, Alcalalí, San Miguel de Salinas, Teulada, Calp, Finestrat o L’Alfàs del Pi se situaban por encima del 50%.

ASTI considera que este detalle municipal permite comprender mejor las diferentes realidades de la provincia y resulta útil para planificar recursos y diseñar actuaciones adaptadas a cada localidad. La entidad insiste en que detrás de estas cifras hay personas que forman parte de la sociedad alicantina y reclama que el debate sobre inmigración se apoye en datos fiables en lugar de estereotipos.