Operarios municipales han comenzado a tapiar una de las ventanas rotas del Museo de Villena (MUVI) tras el robo de gran parte del Tesoro de Villena, un episodio que ha despertado una gran expectación entre los vecinos, que se han acercado durante la mañana al edificio para seguir desde la calle el trabajo de la Guardia Civil y de los medios de comunicación.
El MUVI se ubica entre las calles Madrid y Trinidad, con su fachada principal en la esquina que une ambos viales. El inmueble está muy próximo al casco histórico de Villena, que se organiza en torno al castillo de la Atalaya, uno de los principales referentes patrimoniales de la ciudad.
Por la parte posterior, el edificio del museo linda con las vías del tren. Además, se sitúa a escasos metros de la estación ferroviaria, lo que ha obligado a coordinar el dispositivo policial con el flujo habitual de viajeros y peatones en la zona.
Desde que se ha recibido el aviso del robo, agentes de la Guardia Civil han asumido la investigación del asalto y de las circunstancias del suceso. Paralelamente, efectivos de la Policía Local han regulado el tráfico en la estrecha calle que rodea el museo y han controlado el tránsito de curiosos en los alrededores.
Muchos vecinos, visiblemente afectados, han explicado que han escuchado dos alarmas en la madrugada de este jueves. Según su testimonio, primero ha sonado la del polideportivo municipal, situado a unos dos kilómetros del museo, y poco después la del propio MUVI.
El alcalde de Villena, Fulgencio Cerdán, ha detallado en una rueda de prensa, en la que se ha mostrado muy emocionado, que las alarmas de la instalación deportiva se han activado unos minutos antes que la del museo. Esta secuencia temporal forma parte ahora de las líneas de investigación abiertas por la Guardia Civil.
Los investigadores analizan estos avisos para tratar de reconstruir el recorrido de los autores del robo y determinar si han utilizado el polideportivo como posible punto previo de acceso o distracción. Mientras, los operarios trabajan en el cierre de los accesos dañados del edificio para reforzar la seguridad.
Historia y valor del MUVI
Antes de la creación del actual MUVI, en 1957 se constituyó el Museo Arqueológico Municipal de Villena con los materiales reunidos por el investigador José María Soler. A lo largo de más de cuarenta años, Soler ha recopilado y estudiado piezas arqueológicas de la zona y ha descubierto los objetos que integran el conocido Tesoro de Villena.
Las piezas reunidas, según la información del propio museo, proceden tanto del término municipal de Villena como de su entorno más cercano, en la comarca del Alto Vinalopó, en el interior norte de la provincia de Alicante. Este conjunto refleja la importancia arqueológica de la zona y la continuidad de los asentamientos humanos.
En 1967, tras el hallazgo de los tesoros de Villena, el Ministerio de Cultura ha creado oficialmente el Museo Arqueológico José María Soler para custodiar y exhibir este patrimonio. Este paso ha consolidado a Villena como uno de los referentes de la arqueología peninsular.
La ubicación actual del MUVI, en la antigua Electro Harinera Villenense de la calle Madrid, junto a la estación de tren, data de 2004. Desde ese momento, el museo ha comenzado a gestionar un lote de 5.000 piezas etnográficas donadas por el ingeniero agrónomo Jerónimo Ferriz.
Según el propio museo, este conjunto etnográfico es el segundo más voluminoso de la Comunitat Valenciana. La colección está marcada por la especialización agrícola de la zona y muestra la vida cotidiana de Villena y su comarca durante los siglos XIX y XX, a través de herramientas, utensilios y objetos de uso diario.
El robo del Tesoro de Villena afecta, por tanto, no solo a un conjunto emblemático de piezas de oro prehistóricas, sino también a un museo que concentra décadas de trabajo de investigación, recopilación y conservación del patrimonio local y comarcal. La ciudad permanece atenta a la evolución de las pesquisas a la espera de que se recuperen las piezas sustraídas.



