El envío de trenes usados para reforzar las líneas de Cercanías en la Comunitat Valenciana ha reavivado la confrontación política. El PSPV ha defendido la medida como una mejora inmediata del servicio, mientras que PP, Compromís y Vox la han tachado de impresentable, insuficiente y hasta de timo para los usuarios valencianos.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha presentado esta semana los nuevos trenes que prestarán servicio en las líneas C1, C2 y C6. Según ha explicado, se trata de convoyes que ha descrito como ‘los más nuevos’ y ‘modernos’ de la flota de Cercanías. Sin embargo, otras formaciones han denunciado que muchos de esos trenes llevan más de veinte años en circulación.
Críticas del PP por ‘trenes de segunda mano’
En Les Corts Valencianes, el síndic del PP, Fernando Pastor, ha acusado al Gobierno central de tratar a la Comunitat Valenciana como ‘una autonomía de segunda’. Ha denunciado que se envían ‘trenes de segunda mano y se venden, encima, como las grandes soluciones a los problemas de las Cercanías’.
Pastor ha calificado la decisión de ‘impresentable’ y ha exigido que se ejecute íntegramente el Plan de Cercanías. A su juicio, hacen falta infraestructuras adecuadas para atender la alta demanda de este servicio ferroviario en la Comunitat.
El PSPV defiende una mejora real del servicio
Frente a estas críticas, el síndic socialista, José Muñoz, ha defendido que la llegada de estos convoyes sí supone una mejora tangible. Según ha afirmado, la realidad es que habrá ‘trenes más nuevos y que están en perfecto estado de uso’, que ‘van a aumentar la capacidad‘ del servicio.
Muñoz ha asegurado que estos refuerzos permitirán que las Cercanías de la Comunitat Valenciana ‘sean mejor de lo que eran ayer’. Ha insistido en que ‘la voluntad del Gobierno de España es mejorar el servicio de Cercanías, tanto en la Comunitat Valenciana como en el conjunto de España’.
El síndic del PSPV ha reprochado al PP que ‘se eche las manos a la cabeza’ por esta operación. Ha recordado que durante los siete años de gobierno de Mariano Rajoy ‘se compraron cero trenes‘. Para los socialistas, este dato evidencia un cambio de actitud respecto a la inversión en transporte público.
Compromís ve la medida insuficiente
Desde Compromís, la portavoz adjunta Isaura Navarro ha reconocido que la llegada de más trenes supone ‘parcialmente una mejora’. No obstante, ha subrayado que no es lo que merecen ni lo que necesitan los valencianos.
Navarro ha reclamado un esfuerzo inversor mucho mayor. ‘Necesitamos más inversión‘, ha manifestado, antes de remarcar que ‘nos interesa que se invierta de verdad’ en las Cercanías de la Comunitat, ‘que son un desastre’. A su juicio, solo un aumento sostenido de recursos permitirá revertir las deficiencias del servicio.
Vox habla de ‘timo’ y ‘burla’ a los valencianos
El síndic de Vox, José María Llanos, ha endurecido todavía más el tono contra el Ejecutivo central. Ha calificado la medida como ‘un timo más de este gobierno mafioso que se está burlando de los españoles, y en concreto de los valencianos’.
Llanos ha cargado contra la operación al considerar que se presentan como nuevos convoyes que llevan años circulando en otras comunidades. ‘Esto de pasar como nuevos unos trenes que algunos ya tienen veinte años de circulación en Madrid, pues la verdad es que es un chiste y es realmente una burla para los valencianos’, ha criticado.
El debate sobre la renovación de la red de Cercanías en la Comunitat Valenciana se mantiene así muy polarizado. Mientras el Gobierno y el PSPV destacan la mejora inmediata de la oferta, la oposición reclama más inversión, trenes de última generación y la ejecución completa del Plan de Cercanías para responder a la elevada demanda diaria de usuarios.



