El Elche ha cerrado la reconstrucción de su delantera para la temporada 2026-27 con el regreso del argentino Ezequiel Ponce, que se suma a los fichajes de Fer Niño y Abiel Osorio en un tridente que, sobre el papel, cuenta con menos experiencia en Primera División que el del pasado curso.
El club ilicitano ha relevado a André da Silva, Rafa Mir y Álvaro Rodríguez, tres atacantes contrastados en la máxima categoría, por un frente ofensivo más joven y con menos bagaje en la elite. Fer Niño ha llegado tras jugar la pasada campaña en Segunda con el Burgos, mientras que Abiel Osorio afronta su primera experiencia en el fútbol español y Ponce ya conoce tanto el club como la competición.
La comparación con la delantera anterior es significativa. André da Silva, Rafa Mir y Álvaro Rodríguez firmaron juntos 25 de los 45 goles ligueros del Elche. El brasileño anotó diez tantos, Rafa Mir convirtió ocho y Álvaro Rodríguez aportó siete. Más de la mitad de los goles del equipo procedieron de este tridente, lo que refleja su peso ofensivo en la permanencia en Primera.
Con el nuevo dibujo ofensivo, la entidad ha asumido una apuesta por una delantera con menor experiencia acumulada en la categoría. Además, y siempre según el rendimiento previo, también ha asumido el riesgo de contar con un potencial goleador a priori inferior al de la campaña anterior. La responsabilidad de mantener el nivel anotador se reparte ahora entre jugadores con trayectorias distintas y con más interrogantes en la elite.
Ponce es el único de los tres nuevos delanteros que ya ha jugado en Primera División. El argentino militó temporada y media en el Elche durante la anterior etapa del club en la máxima categoría. Tras el descenso, la entidad lo traspasó al AEK de Atenas, lo que interrumpió su primera etapa en el Martínez Valero.
En ese periodo, el atacante dejó un buen recuerdo en la afición por su trabajo y su implicación, aunque sus cifras goleadoras no fueron especialmente altas. Durante temporada y media marcó cinco goles en Liga, un registro discreto que, sin embargo, no impidió que se valorara su aportación al juego colectivo.
Después de su paso por el fútbol griego y por el Houston Dynamo estadounidense, Ponce ha regresado ahora a un entorno que conoce bien. Esta segunda etapa llega con el reto de mejorar sus números y de liderar un tridente renovado, en el que su experiencia en Primera puede resultar clave para guiar a Fer Niño y a Osorio.
Konare irrumpe desde la cantera
A este nuevo trío de delanteros se ha sumado una opción inesperada procedente de la cantera. Umaru Konare se ha convertido en una de las notas más positivas de la pretemporada y ha abierto una alternativa adicional para el técnico en la punta de ataque.
El jugador, natural de Monforte del Cid, ha firmado cuatro goles durante la preparación veraniega. Ha aprovechado al máximo los minutos recibidos, lo que le ha permitido entrar en los planes del primer equipo. Su irrupción refuerza la competencia en la delantera y ofrece al cuerpo técnico un perfil diferente de atacante formado en la casa.
Con este escenario, el Elche ha configurado un frente ofensivo menos curtido en la elite pero con margen de crecimiento. El rendimiento de Ponce, la adaptación de Osorio al fútbol español, la confirmación de Fer Niño en Primera y la posible participación de Konare marcarán la capacidad goleadora del equipo en la temporada 2026-27.




