El incendio forestal declarado el sábado en la Vall d’Uixó (Castellón) continúa sin estar controlado, tras quemar 9.300 hectáreas y alcanzar un perímetro de 81 kilómetros, según la última actualización del Puesto de Mando Avanzado.
Las autoridades han explicado que todavía persisten ‘algunas zonas de llama’ activas en distintos puntos del perímetro. Por ello, los trabajos de este miércoles se han centrado en asegurar ese contorno para evitar reproducciones y nuevos avances del fuego.
En la primera reunión de la jornada en el Puesto de Mando Avanzado han participado el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, y el director del propio PMA, Fernando Kindelan. También han acudido la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, y la ministra de Ciencia, Diana Morant, que han seguido de cerca la evolución del dispositivo.
Más de 1.200 profesionales intervienen en la emergencia, de los que 352 trabajan directamente sobre el terreno en tareas de extinción. El resto se reparte entre labores de coordinación, logística, apoyo sanitario, seguridad y análisis de la evolución del incendio.
Refuerzo de medios aéreos
Está previsto que a lo largo del día se incorporen más de 30 medios aéreos a las labores de extinción. Las condiciones meteorológicas han mejorado y permiten operar con más seguridad, especialmente en el flanco oeste, en la zona de Tales y Alfondeguilla.
El refuerzo desde el aire se considera clave para enfriar las áreas más activas y sostener el trabajo de las brigadas sobre el terreno. Estas brigadas se han desplegado en los puntos más sensibles del perímetro, con el objetivo de consolidar líneas de contención y evitar que el fuego gane terreno.
Los responsables del operativo han revisado el recuento de superficie afectada, que se ha ajustado hasta las 9.300 hectáreas. Este dato puede seguir modificándose en las próximas horas, a medida que se complete la medición precisa de la zona quemada.
Aunque el incendio sigue sin estar controlado, los mandos del dispositivo han destacado que las actuales condiciones de viento y humedad permiten avanzar en las labores de estabilización. No obstante, han insistido en que el riesgo continúa y que la prioridad sigue siendo la seguridad de la población y de los efectivos que trabajan en la zona.





