El humo ha impedido trabajar este martes a primera hora a los medios aéreos entre Tales y l’Alcúdia de Veo. La zona constituye uno de los sectores más complicados del incendio forestal de la Vall d’Uixó, que continúa activo después de quemar unas 8.500 hectáreas. El conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, ha explicado que las aeronaves no pueden operar en este flanco por la falta de visibilidad. Además, ha afirmado que se dedicarán «todos los esfuerzos necesarios» a defender el Parque Natural de la Sierra de Espadán.
El dispositivo de extinción dirige este martes sus principales esfuerzos al frente comprendido entre Tales y l’Alcúdia de Veo. La prioridad en esta zona es contener las llamas antes de que alcancen nuevos sectores del Parque Natural de la Sierra de Espadán.
Juan Carlos Valderrama ha afirmado que el operativo movilizará allí «todos los medios terrestres». Durante la madrugada, drones de los bomberos forestales y de la UME han recorrido el área para revisar la evolución del perímetro y aportar información a los equipos desplegados.
Emergencias tiene preparados 34 medios aéreos para intervenir en el incendio. No obstante, el humo ha dificultado las operaciones durante las primeras horas del día en este flanco. Las aeronaves se incorporarán cuando las condiciones de visibilidad lo permitan.
Noche estable
El conseller ha subrayado que la defensa de la Sierra de Espadán constituye uno de los objetivos esenciales tras la protección de la población y de las zonas habitadas. Valderrama ha descrito este espacio natural como «pulmón de la provincia» y ha asegurado que el dispositivo empleará todos los recursos disponibles para preservarlo.
El fuego, declarado el pasado sábado, alcanza un perímetro aproximado de 72 kilómetros. Durante el lunes participaron en el operativo 30 medios aéreos y más de 400 efectivos, distribuidos según las necesidades de cada sector.
La limitación del trabajo aéreo se produce después de una noche meteorológicamente tranquila. El viento flojo, la humedad elevada y las temperaturas suaves han favorecido las labores terrestres de extinción.
La zona afectada por el incendio declarado el pasado sábado en la Vall d’Uixó (Castellón) ha vivido una noche meteorológicamente tranquila, con viento flojo y una humedad elevada que han favorecido las labores de extinción, aunque el fuego sigue activo y afronta ya su cuarto día.
Según ha informado la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), durante la noche han soplado brisas de tierra flojas y vientos descendentes desde las sierras hacia el fondo de los valles. Estas condiciones han reducido el riesgo de reavivamientos bruscos durante las horas nocturnas.
En estos momentos, la humedad relativa en la zona se sitúa cerca del 80 %. En las áreas de sierra supera incluso el 90 %, lo que contribuye a que la vegetación esté más mojada y sea algo menos inflamable. La temperatura ronda los 20 grados en las zonas más llanas y baja hasta unos 18 grados en las áreas de sierra.
Aemet advierte, sin embargo, de que la visibilidad y la calidad del aire en el entorno del incendio pueden no ser buenas. Señala que se han formado inversiones térmicas en las capas bajas de la atmósfera por el enfriamiento nocturno por radiación. Esta situación, unida al viento muy flojo, favorece que el humo y las partículas se queden más cerca del suelo.
El Consorcio Provincial de Bomberos de Alicante mantiene desplegadas en la zona dos Bombas Rurales Pesadas. El dispositivo está integrado por dos cabos y ocho bomberos, además de un vehículo ligero con un sargento y un oficial. Desde la tarde de ayer, los efectivos alicantinos trabajan en Betxí, dentro del sector 3 del incendio. Sus tareas se centran en proteger una urbanización y en tratar de controlar la evolución del fuego en este punto.

Cuarto día de incendio y vecinos aún evacuados
El incendio afronta este martes su cuarto día todavía activo, tras haber quemado unas 8.500 hectáreas según las últimas estimaciones. La superficie afectada incluye zonas forestales y parte del Parque Natural de la Sierra de Espadán, uno de los espacios protegidos más relevantes de Castellón.
Durante la noche del lunes al martes ya se ha autorizado el regreso a sus viviendas de 6.000 vecinos de la Vall d’Uixó de los 16.000 que habían sido desalojados de forma preventiva. Este retorno se ha producido de manera escalonada, ligado a la mejora de las condiciones de seguridad en determinadas áreas urbanas.
Pese a estas autorizaciones de vuelta a casa, la mayoría de las personas afectadas por el incendio siguen evacuadas. Las autoridades mantienen el desalojo en las zonas con mayor riesgo por la proximidad de las llamas o por la posible afectación del humo. Mientras tanto, los servicios de emergencia continúan desplegados sobre el terreno, a la espera de la evolución del viento y de la estabilidad de las temperaturas a lo largo del día.





