Las muertes por altas temperaturas continúan aumentando en España. Durante los primeros días de julio ya se han contabilizado 153 fallecimientos atribuibles al calor, que se suman a los 937 registrados en junio. En total, el verano acumula 1.090 muertes asociadas a las temperaturas extremas, de las que 68 corresponden a la Comunitat Valenciana.
El Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), del Instituto de Salud Carlos III, analiza la mortalidad por todas las causas y estima el exceso de fallecimientos vinculado a episodios de calor extremo. No contabiliza únicamente los golpes de calor, sino también las muertes relacionadas con el agravamiento de enfermedades cardiovasculares, respiratorias o renales provocado por las elevadas temperaturas.
Cómo calcula MoMo las muertes atribuibles al calor
El sistema compara las defunciones observadas con las esperadas en cada territorio y periodo para detectar excesos de mortalidad. De este modo, estima las muertes atribuibles a fenómenos como las olas de calor, aunque no determina la causa individual de cada fallecimiento.
Además, los datos publicados se revisan de forma continua. Las estimaciones se actualizan a medida que se incorporan defunciones notificadas con retraso, por lo que las cifras no se consideran definitivas hasta varias semanas después.
En junio se estimaron 937 fallecimientos asociados al calor en España. Las comunidades con mayor número fueron País Vasco, con 153; Cataluña, con 127; Madrid, con 93; Castilla y León, con 90; Galicia, con 88; Andalucía, con 73; y la Comunitat Valenciana, con 62. Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla no registraron muertes atribuibles a esta causa durante ese mes.
Julio comienza con más de 150 fallecimientos
Los primeros días de julio elevan ya el balance a 153 muertes atribuibles al calor. Cataluña concentra el mayor número, con 57, seguida de Andalucía, con 24, y País Vasco, con 18. La Comunitat Valenciana suma seis fallecimientos, mientras que Extremadura y Navarra registran nueve cada una, Galicia y Cantabria seis, Castilla y León cinco, Madrid cuatro, Aragón, Asturias y Castilla-La Mancha tres, y La Rioja uno.
Estas cifras coinciden con el inicio oficial de la segunda ola de calor del verano, un episodio que se prolongará al menos hasta el martes y que puede dejar temperaturas superiores a los 42 grados en numerosos puntos de la península.
Catorce comunidades autónomas mantienen avisos por temperaturas extremas. Los de nivel naranja afectan a Andalucía, Aragón, Castilla-La Mancha, Cataluña, Extremadura, Galicia y Madrid. Asturias, Baleares, Castilla y León, Navarra, País Vasco, La Rioja y Canarias permanecen en aviso amarillo.
Riesgo elevado para la salud por el calor extremo
Las primeras mediciones del día reflejan ya temperaturas superiores a los 33 grados en numerosos puntos del sur y del este peninsular, además de Baleares. En Cardeña (Córdoba) se alcanzaban 35,3 grados antes de las diez de la mañana.
La jornada anterior dejó máximas por encima de los 42 grados en varias localidades de Badajoz, Huelva, Sevilla y Pontevedra. El valor más alto se registró en la ciudad de Badajoz, donde los termómetros alcanzaron los 43,5 grados.
El mapa de riesgo para la salud muestra amplias zonas de la península en nivel rojo, especialmente en el noroeste, norte, noreste, parte del interior del levante y el extremo suroeste. El Ministerio de Sanidad recomienda beber agua con frecuencia, mantenerse en lugares frescos y evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día. También insiste en extremar la precaución con las personas mayores, las embarazadas, los menores de cuatro años, quienes padecen enfermedades crónicas y quienes desarrollan trabajos al aire libre.




