Orihuela rescata la historia de su Fábrica de la Seda y el refrán que marcó a la ciudad

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Una investigación del CIPFP El Palmeral reconstruye la memoria industrial de una fábrica desaparecida que llegó a emplear a unas 250 mujeres

Orihuela ha recuperado una parte clave de su memoria económica e industrial con la presentación de una investigación sobre la antigua Fábrica de la Seda, activa entre 1928 y 1977 y vinculada al origen del refrán “De seda es famosa plaza Orihuela”. El trabajo se ha dado a conocer en una conferencia celebrada en el Centro Cultural Miguel Hernández, antigua Caja de Monserrate, con numeroso público asistente.

La actividad, organizada por el CIPFP El Palmeral de Orihuela con la colaboración de la Concejalía de Patrimonio Histórico, ha abordado la importancia que tuvo la seda en la ciudad durante generaciones. El acto contó con la asistencia del alcalde, Pepe Vegara, y del concejal de Patrimonio Histórico, Matías Ruiz Peñalver, encargado de abrir la jornada.

Durante su intervención, Ruiz destacó que la conferencia se celebraba en un edificio patrimonial recuperado para usos culturales, sociales y académicos. También subrayó que la regeneración del casco histórico pasa por recuperar inmuebles, devolverles actividad y ponerlos al servicio de la ciudadanía.

El edil señaló que la historia de la seda forma parte de la memoria colectiva de Orihuela y constituye una de las señas de identidad que han marcado el desarrollo económico y social del municipio. Además, agradeció el trabajo del CIPFP El Palmeral por acercar el patrimonio industrial a la ciudadanía.

Una investigación educativa sobre patrimonio industrial

La investigación ha sido desarrollada por las profesoras de Edificación y Obra Civil del CIPFP El Palmeral, Sara Javaloyes Victoria, coordinadora del proyecto, y Maribel Pastor López, junto a los alumnos de segundo curso del Ciclo Formativo de Grado Superior de Proyectos de Edificación Mario Heredia Guirao y Jorge Ruiz Martínez.

El trabajo forma parte del proyecto de innovación educativa Patrimonio Industrial, en el que el centro oriolano ha participado durante los últimos cuatro años junto a centros de Málaga, Ciudad Real y Madrid. La iniciativa busca poner en valor edificios y espacios ligados al patrimonio industrial mediante investigaciones que permitan conocerlos y difundirlos entre la población.

En este cuarto y último año, el equipo decidió centrar su estudio en la antigua Fábrica de la Seda de Orihuela, un reto especialmente complejo porque actualmente no se conserva ningún vestigio de sus instalaciones.

El estudio ha sido posible gracias a una amplia labor documental, a fotografías históricas tomadas durante los años cincuenta y a noticias publicadas en prensa de la época. También ha resultado clave el testimonio de Antonio Pastor, hijo de los porteros de la fábrica y padre de Maribel Pastor, que aportó información sobre los trabajos que se realizaban y el funcionamiento de las máquinas utilizadas en el proceso productivo.

De la morera al cierre de la fábrica

La investigación permite reconstruir una parte importante de la historia local y recuerda que durante siglos Orihuela fue conocida en toda España por la calidad de su seda. Esa fama dio origen al refrán “De seda es famosa plaza Orihuela”, que resume la relevancia económica y cultural que esta actividad tuvo para el municipio.

Durante generaciones, miles de familias huertanas se dedicaron al cultivo de moreras, la cría del gusano de seda y la comercialización de los capullos, principalmente hacia València. Esta actividad se convirtió en una de las principales fuentes de ingresos de la comarca durante siglos.

La antigua Fábrica de la Seda fue inaugurada en 1928 por el empresario barcelonés Alberto Noguera, que encontró en Orihuela un lugar idóneo para industrializar la extracción de la seda gracias a la importante producción de capullos existente en la zona. La instalación se ubicaba detrás del Convento de los Franciscanos, junto a la actual carretera N-340.

Tras la Guerra Civil, la fábrica pasó a manos de la Federación Católica Agraria, futura Caja Rural Central, y alcanzó su mayor esplendor durante las décadas de los cuarenta y cincuenta. En sus instalaciones llegaron a trabajar unas 250 mujeres en labores de hilatura y devanado.

Los ponentes explicaron que la fábrica fue reconocida a nivel nacional por la modernidad de sus instalaciones e incluso recibió en 1965 la visita del entonces príncipe Juan Carlos de Borbón.

Sin embargo, la aparición del hilo sintético provocó un progresivo descenso de la producción de seda. La actividad dejó de resultar rentable para las familias productoras y para la propia industria. Finalmente, la fábrica cerró sus puertas en 1977 y fue demolida a mediados de la década de los noventa.

El Ayuntamiento quiere seguir colaborando en la divulgación del patrimonio

En la clausura, el alcalde de Orihuela, Pepe Vegara, felicitó a las profesoras y alumnos participantes por el trabajo de investigación realizado y por recuperar una parte fundamental de la memoria histórica e industrial de la ciudad.

Vegara destacó especialmente la recopilación de fotografías, testimonios y documentación histórica que ha permitido reconstruir la historia de una industria de la que apenas quedan vestigios materiales. También agradeció el esfuerzo del CIPFP El Palmeral y manifestó la voluntad del Ayuntamiento de seguir colaborando con el centro en proyectos relacionados con la divulgación y conservación del patrimonio industrial oriolano.

La conferencia concluyó con una reflexión sobre la necesidad de mantener vivo este legado y transmitirlo a las nuevas generaciones para que la seda conserve el lugar que ha ocupado en la historia y en la identidad de Orihuela.