Una pareja se ha sentado esta semana ante un jurado popular en la Audiencia de Alicante acusada de matar y descuartizar al dueño de la vivienda donde convivía la mujer, presuntamente para quedarse con el uso del inmueble y con la pensión del fallecido. La causa se ha visto por el procedimiento del tribunal del jurado y ha comenzado el pasado lunes.
Según el escrito de acusación, la vivienda se encuentra en el barrio de Virgen del Carmen de Alicante. La Fiscalía sostiene que el hombre y la mujer han acabado con la vida del propietario para seguir viviendo allí y beneficiarse de sus ingresos mensuales.
Tras esa supuesta agresión mortal, el ministerio público mantiene que ambos han descuartizado el cuerpo de la víctima y le han prendido fuego. Con ello, siempre según su versión, han intentado eliminar pruebas e impedir la investigación policial del caso.
Por estos hechos, la acusación pública solicita 17 años de prisión para cada procesado como presuntos autores de un delito de homicidio. El escrito fiscal también destaca la gravedad del posterior tratamiento del cadáver para borrar cualquier rastro.
Versión de las defensas
Las defensas, ejercidas por los letrados Miguel Ángel Cánovas y Miguel Ángel Garijo, rechazan por completo la tesis de la Fiscalía. Los abogados aseguran que el hombre no ha sido asesinado, sino que habría muerto por un posible infarto.
De acuerdo con esta versión, los dos acusados han decidido deshacerse del cuerpo para evitar problemas legales. Temían que se les pudiese atribuir que no se habían percatado de la muerte hasta tiempo después, y que ello les generase responsabilidad penal o administrativa.
Los hechos se remontan a junio de 2024, cuando han aparecido los primeros restos del cuerpo abandonados en una partida rural de Alicante. Ese hallazgo ha activado la investigación policial y ha permitido reconstruir parte de lo ocurrido.
La Fiscalía explica que la Policía ha identificado al fallecido gracias a las huellas dactilares. A partir de esa identificación, los agentes han centrado las pesquisas en el entorno de la víctima hasta localizar a los dos sospechosos.
Según el ministerio público, la mujer convivía con el propietario tras entablar una relación de amistad con él y dedicarse a su cuidado. Su pareja sentimental también acudía con frecuencia a la vivienda y mantenía contacto habitual con ambos.
Fases finales del juicio
La declaración de los dos acusados está prevista para este viernes, después de que hayan solicitado declarar al final de la vista oral. Su testimonio cerrará la práctica de la prueba ante el jurado.
Ese mismo día está previsto que las partes emitan sus informes de conclusiones. En ellos, Fiscalía y defensas detallarán sus peticiones de pena y su valoración de las pruebas practicadas.
Para el próximo lunes se ha fijado la entrega al jurado del objeto del veredicto. En ese documento, el magistrado-presidente formulará las preguntas que deberán responder los miembros del tribunal popular en su deliberación.
Los ocho peritos que han intervenido este jueves se han ratificado en sus informes forenses sobre los restos de la víctima. Sus conclusiones resultan clave para determinar qué ocurrió antes y después de la muerte.
Los especialistas han señalado que no se ha podido establecer la causa concreta del fallecimiento, debido al estado del cuerpo. El cadáver estaba calcinado, lo que ha dificultado el análisis detallado de posibles lesiones internas.
Los peritos también han indicado que no se han encontrado evidencias claras de signos de violencia. Del mismo modo, han afirmado que no han detectado restos de sustancias que pudiesen haber provocado el fallecimiento.
Sin embargo, los forenses han concluido que el descuartizamiento del cuerpo se ha producido una vez muerto el hombre. Ese punto ha quedado fijado como una de las pocas certezas científicas dentro de un caso con numerosos interrogantes.


