Cáritas Diocesana de Orihuela-Alicante ha acompañado a 15.705 personas durante 2025, en un ejercicio marcado por el aumento de las dificultades de acceso a la vivienda y por el peso de la situación administrativa irregular entre la población atendida. La entidad ha presentado su memoria anual coincidiendo con su 60 aniversario y ha advertido de que estos factores se consolidan como dos de los principales elementos de exclusión social en la provincia de Alicante.
La acción de la organización ha alcanzado a 23.342 personas beneficiarias a través de las Cáritas parroquiales y de los distintos programas diocesanos. Según los datos expuestos por la entidad, el perfil de las personas acompañadas refleja una clara feminización de la pobreza, con un 69% de mujeres frente a un 31% de hombres.
La vivienda, uno de los principales focos de exclusión
El acceso a una vivienda digna se mantiene como uno de los retos sociales más graves en la provincia. Cáritas señala que el encarecimiento del alquiler, la escasez de vivienda asequible y las dificultades de acceso para determinados colectivos están generando situaciones de mayor inestabilidad residencial.
El 46% de las personas atendidas vive en régimen de alquiler y cerca de una de cada cuatro reside en una habitación alquilada dentro de una vivienda compartida. Esta realidad, según advierte la entidad, condiciona no solo la estabilidad residencial, sino también el acceso al empleo, la educación, la salud y las relaciones familiares y comunitarias.
La organización sostiene que una parte creciente de sus ayudas económicas y de sus procesos de acompañamiento se destina al sostenimiento de la vivienda. El objetivo es prevenir la pérdida de alojamiento y evitar situaciones de exclusión residencial entre personas y familias en situación de mayor vulnerabilidad.
Cerca de 6.400 personas en situación administrativa irregular
La movilidad humana atraviesa buena parte de las situaciones acompañadas por Cáritas. El 68% de las personas atendidas son extracomunitarias y, dentro de este grupo, el 60% se encuentra en situación administrativa irregular. En términos absolutos, cerca de 6.400 personas atendidas durante el año se encontraban en esta situación.
Desde la entidad explican que esta realidad limita el acceso a derechos básicos como el empleo, la vivienda o determinadas prestaciones sociales. También dificulta la obtención de ingresos estables y obliga, en muchos casos, a aceptar condiciones habitacionales precarias o situaciones de hacinamiento.
Cáritas desarrolla en este ámbito una labor de acogida, orientación, apoyo jurídico y promoción de derechos. La organización destaca que esta situación afecta también a familias con menores, jóvenes y personas que llevan años residiendo en España, pero que siguen encontrando obstáculos para regularizar su situación.
Sinhogarismo, salud mental y empleo
La exclusión residencial alcanza su expresión más extrema en las personas sin hogar. Durante 2025, Cáritas acompañó a 1.065 personas en situación de sinhogarismo mediante Cáritas parroquiales, equipos de calle, centros de acogida y viviendas de inclusión.
Uno de los datos más preocupantes es la relación entre sinhogarismo y salud mental. El 48% de las personas acompañadas en este ámbito presentaba algún tipo de patología, una circunstancia que, según la entidad, exige respuestas especializadas y una mayor coordinación entre recursos sociales y sanitarios.
El empleo sigue siendo otro eje clave de inclusión. Cáritas acompañó a 1.522 personas en procesos vinculados a la orientación laboral, la intermediación y la mejora de la empleabilidad. En este apartado también destaca la actividad de Retextil, la empresa de inserción que combina sostenibilidad ambiental e inclusión social.
Una red de 137 Cáritas parroquiales
La entidad cuenta con 1.583 personas voluntarias, 107 profesionales contratados y una red de 137 Cáritas parroquiales distribuidas por pueblos y barrios de la diócesis. Esta implantación territorial permite ofrecer una respuesta cercana y adaptada a las necesidades de cada comunidad.
La memoria anual coincide con los 60 años de historia de Cáritas Diocesana de Orihuela-Alicante. La organización subraya que estas seis décadas han consolidado una red estable de acompañamiento a personas en situación de vulnerabilidad y de trabajo por la dignidad humana.
Junto a la memoria, Cáritas ha presentado la campaña institucional del Día de la Caridad 2026, bajo el lema «Elige amar. Elige comunidad». La iniciativa invita a reforzar los vínculos comunitarios en un contexto marcado por la exclusión, la soledad, las dificultades de acceso a la vivienda y la fragilidad de las redes de apoyo.



