Los Moros y Cristianos de Elda han sido declarados Fiesta de Interés Turístico Internacional, un reconocimiento que sitúa esta celebración alicantina entre las citas festivas más destacadas del país por su antigüedad, arraigo, continuidad, valor cultural y capacidad de atracción turística.
La distinción convierte a las fiestas eldenses en la 16ª Fiesta de Interés Turístico Internacional de la Comunitat Valenciana y en la número 89 de España. El reconocimiento refuerza el posicionamiento de Elda como municipio referente en el ámbito cultural y turístico, especialmente dentro del calendario festero vinculado a los Moros y Cristianos.
La secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez Grau, ha agradecido a la ciudadanía de Elda su implicación «en una celebración única que atrae cada año a miles de visitantes para vivir en primera persona unos actos emocionantes que son buena muestra de la riqueza cultural que hay en nuestro país».
Una fiesta con raíces en el siglo XIX
Los Moros y Cristianos de Elda tienen sus orígenes en el siglo XIX, cuando surgieron como evolución de antiguas milicias locales que rendían honores al patrón mediante salvas de arcabucería. Tras desaparecer a finales de ese siglo, las celebraciones resurgieron en 1944 y han crecido hasta convertirse en una fiesta multitudinaria.
Actualmente, la celebración cuenta con más de 7.000 participantes distribuidos en 9 comparsas, algunas de ellas con más de 1.000 personas en sus filas. El bando cristiano está integrado por las comparsas de Estudiantes, Cristianos, Contrabandistas, Piratas y Zíngaros, mientras que el bando moro lo forman Marroquíes, Realistas, Musulmanes y Huestes del Cadí.

Uno de los rasgos destacados de la fiesta es la elevada participación femenina, ya que más de la mitad de las personas que forman parte de las comparsas son mujeres.
Cinco días de desfiles, música y embajadas
Las fiestas se celebran durante cinco días, en torno al primer domingo de junio, e incluyen actos como la Entrada de Bandas, el Desfile Infantil, las Entradas Mora y Cristiana, las Embajadas, los alardos de arcabucería y los actos en honor a San Antón.
Entre los momentos más representativos figuran las Embajadas, representaciones teatrales basadas en obras en verso del siglo XIX, de carácter épico y declamatorio, que simbolizan el enfrentamiento entre moros y cristianos. En la actualidad, estas escenificaciones se acompañan de textos divulgativos sobre la historia local.
La música festera es otro de los pilares de la celebración. El Certamen de Música Festera de Elda ha alcanzado este año su 38ª edición y se consolida como el más longevo de su género. Además, cada comparsa cuenta con composiciones propias, lo que refuerza el patrimonio musical asociado a la fiesta.
Elda refuerza su proyección turística
Además de su riqueza cultural, los Moros y Cristianos de Elda destacan por su ambiente abierto, participativo y acogedor. Durante los días de fiesta, las calles se llenan de desfiles, verbenas y los tradicionales cuartelillos, espacios en los que festeros y visitantes comparten música, convivencia y hospitalidad.
Con este reconocimiento internacional, Elda da un nuevo impulso a una celebración que combina tradición, participación ciudadana y proyección turística, y que se ha consolidado como una de las grandes citas festivas de la provincia de Alicante.





