Las obras de reforma y ampliación del Servicio de Urgencias del Hospital General Universitario Doctor Balmis entran en su última fase tras una inversión de la Conselleria de Sanidad cercana a los 7 millones de euros. La actuación permite duplicar los espacios de Urgencias Generales y Pediátricas, cuya superficie construida pasa de 2.902 metros cuadrados a 6.252 metros cuadrados con la incorporación de un edificio de nueva planta.
El conseller de Sanidad, Marciano Gómez, ha visitado las instalaciones y ha destacado que «ahora que la actuación está prácticamente finalizada, podemos afirmar que estamos ante uno de los servicios de urgencias con una estructura de las más modernas, no solo de la Comunitat Valenciana, sino también a nivel nacional».
La intervención ha permitido modernizar el servicio y reorganizar los circuitos asistenciales para mejorar la atención a los pacientes y facilitar el trabajo de los equipos sanitarios.
Más consultas y Urgencias Pediátricas renovadas
La fase cuatro de las obras, centrada en la remodelación de las Urgencias Generales, ha finalizado recientemente con la puesta en marcha de la zona de pacientes ambulantes, correspondiente al nivel 1.
Marciano Gómez ha detallado que «esta área cuenta ahora con el triple de consultas, pasando de cuatro a doce, e incorpora dos consultas específicas de Oftalmología y Otorrinolaringología plenamente equipadas».
En la fase tres ya se acometió la renovación integral de las Urgencias Pediátricas, completando así la modernización de los dos grandes ámbitos asistenciales del servicio.
En estos momentos se ejecuta la fase cinco, que incluye la urbanización exterior, mientras se ultiman espacios clave como las salas de críticos y radiología, así como el área de nivel 2, dotada con camas y sillones. En este último caso, los sillones pasan de cuatro a 18.
Una reforma compatible con la actividad asistencial
El conseller ha resaltado la dificultad de mantener la actividad sanitaria mientras se ejecutaba una obra de esta magnitud. Durante la última fase, las Urgencias Generales se trasladaron al edificio de nueva planta para permitir la renovación de las instalaciones más antiguas.
«Esto ha supuesto concentrar la atención en la mitad del espacio habitual y distribuirla en tres plantas, lo que ha requerido un importante esfuerzo por parte de los profesionales, que han mantenido en todo momento la calidad asistencial», ha señalado Gómez.
Las nuevas instalaciones ofrecen una organización más eficiente, con espacios más amplios y diáfanos. Cada nivel cuenta con un núcleo o control central desde el que el personal sanitario puede supervisar a los pacientes, lo que mejora la seguridad y agiliza la atención.
Más privacidad y circuitos diferenciados
Desde el punto de vista de la humanización, la reforma incrementa la privacidad de los pacientes y mantiene la posibilidad de que puedan estar acompañados. «Desde el punto de vista de un aspecto tan importante como la humanización, se incrementa la privacidad del paciente y se continúa garantizando la posibilidad de que haya un acompañante; con ello, el entorno familiar va a estar también en las mejores condiciones», ha indicado el conseller.
Gómez ha afirmado que «estas actuaciones han permitido crear unas Urgencias modernas, funcionales, adaptadas a los tiempos actuales y humanizadas, de manera que hay un doble circuito, uno para los pacientes ambulatorios y otro para los pluripatológicos».
Además, ha añadido que el servicio cuenta con equipamiento preparado para distintos tipos de contingencias o patologías, incluidas las infecciosas, gracias a la incorporación de salas de aislamiento.
Tecnología, aislamiento y diagnóstico más rápido
Entre las principales novedades, el nuevo servicio dispondrá de monitorización visual y paramétrica en todos los puestos, tanto en camas como en sillones, para permitir un seguimiento continuo de los pacientes.
También se pasa de una única sala de críticos a tres salas, y se incorporan dos boxes de aislamiento con presión negativa para enfermedades infecciosas. Además, habrá una sala de aislamiento especial con presión adaptable para atender a pacientes con riesgo nuclear, biológico o químico.
En el área diagnóstica, el servicio integra TAC y ecógrafos en una posición central, además de radiología convencional. Esta distribución evitará traslados innecesarios de pacientes a la segunda planta, donde se ubica Radiodiagnóstico, y permitirá una atención más rápida.
La sala de yesos y curas de Traumatología también se ha ampliado y mejorado, con monitorización y equipamiento suficiente para realizar intervenciones urgentes.
Distribución final del servicio
Una vez concluyan los trabajos, la primera planta albergará el área de consultas de nivel 1. La segunda planta acogerá la zona de Observación, con 25 camas y sillones. La tercera planta se destinará a la Unidad de Corta Estancia, una unidad de hospitalización convencional integrada funcionalmente en el Servicio de Urgencias.






