Un estudio del Instituto de Neurociencias UMH-CSIC ha identificado un mecanismo clave en la degeneración de las neuronas motoras en la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), lo que abre nuevas vías para el desarrollo de tratamientos dirigidos a frenar la progresión de esta enfermedad neurodegenerativa.
La investigación apunta a que la autofagia mediada por chaperonas, un sistema celular encargado de eliminar proteínas dañadas de forma selectiva, está significativamente reducida en pacientes con ELA, lo que la sitúa como una posible diana terapéutica.
Un sistema esencial para la supervivencia neuronal
La ELA provoca la pérdida progresiva de las neuronas motoras, lo que conduce, en la mayoría de los casos, a un fallo respiratorio en un plazo de entre tres y cinco años desde el diagnóstico. En más del 90% de los pacientes, estas células acumulan la proteína TDP-43 fuera de su localización habitual, formando agregados tóxicos.

El organismo dispone de mecanismos para evitar esta acumulación, entre ellos la autofagia, un sistema de limpieza y reciclaje celular. Sin embargo, no todos los tipos de autofagia funcionan igual. La autofagia mediada por chaperonas actúa de forma altamente selectiva y es clave para degradar proteínas concretas como la TDP-43.
Los investigadores han comprobado que este mecanismo presenta una actividad elevada en neuronas sanas, mientras que en pacientes con ELA está notablemente reducido, lo que favorece la acumulación de proteínas tóxicas y la degeneración celular.
Investigación con tejido humano
El estudio se ha realizado con muestras de médula espinal humana procedentes de pacientes incluidos en ensayos clínicos, así como con muestras de control de donantes sin la enfermedad. Mediante técnicas avanzadas, el equipo ha analizado la presencia de LAMP2A, una proteína clave que actúa como indicador de la actividad de este sistema.
El catedrático Salvador Martínez ha explicado que «identificar mecanismos celulares implicados directamente en la supervivencia de las neuronas es un paso fundamental para avanzar en nuevas estrategias terapéuticas».
Por su parte, el investigador Daniel Garrigós García, primer autor del estudio, ha señalado que los datos muestran una clara disminución de este mecanismo en pacientes con ELA.
Nuevas vías terapéuticas
Los resultados plantean que la modulación de esta vía celular podría convertirse en una estrategia para ralentizar la progresión de la enfermedad. En este sentido, los investigadores trabajan en la posibilidad de aumentar la actividad de este sistema de limpieza celular como futura línea terapéutica, aunque destacan que se trata de una fase inicial de investigación.
El estudio ha sido posible gracias, entre otros factores, a la donación de tejido por parte de pacientes y familias, lo que ha permitido analizar directamente este proceso en humanos.




