La fiestas de Moros y Cristianos de Alcoy terminan este lunes con la celebración del Día del Alardo, jornada en la que ambos bandos recrearán, con sus arcabuces de avancarga (trabucos), las guerrillas que les enfrentaron en 1276 con el objetivo de tomar el control de la ciudad.
En este espectáculo visual y sonoro, los participantes de las 28 ‘filaes’ (comparsas) dispararán un total de 2.960 kilos de pólvora, 62 más que en la edición de 2025, y teñirán de gris el cielo durante la mañana y la tarde.
Estos enfrentamientos tendrán su momento de batalla verbal en la escenificación de las embajadas, mora por la mañana y cristiana por la tarde, en las que cada bando expone sus razones para acceder a la fortaleza alcoyana que, previa toma de los mahometanos, será recuperada por el ejército de la Cruz en la lucha final.
Este último día, al caer la noche, el castillo de fiestas será el centro de todas las miradas durante el acto de la Aparición, un espectáculo de luz, música y color de apenas 5 minutos en el que el Sant Jordiet lanza centenares de flechas en representación de la intercesión del patrón en la victoria cristiana en el siglo XIII.




