Benidorm refuerza su posicionamiento como referente en la digitalización del ciclo integral del agua con la implantación de tecnologías avanzadas que mejoran la eficiencia operativa, la sostenibilidad y la capacidad de anticipación ante retos ambientales y sanitarios.
La ciudad ha ido consolidando este modelo desde 2017, con la incorporación de herramientas que abarcan desde la telelectura masiva de contadores hasta la vigilancia epidemiológica en aguas residuales, pasando por el uso de indicadores ambientales obtenidos por satélite y programas de innovación abierta. Este ecosistema digital permite una gestión más eficiente, transparente y resiliente del recurso hídrico, además de mejorar la toma de decisiones y el servicio a la ciudadanía.
La transformación digital del ciclo del agua supone un cambio en la forma de gestionar un recurso esencial. Frente a modelos apoyados en inspecciones manuales, lecturas presenciales y respuestas reactivas, las nuevas tecnologías permiten anticipar problemas, optimizar recursos y reducir el impacto ambiental mediante sensores, plataformas de datos en tiempo real, inteligencia artificial y conectividad.
Nuevas herramientas para una gestión más precisa
Entre las principales ventajas de esta digitalización destacan la detección temprana de fugas y anomalías en la red, la mejora de la atención al usuario mediante información más precisa y actualizada, y la monitorización continua de parámetros ambientales y sanitarios.
La telelectura se ha convertido en uno de los pilares de esta transformación al permitir la lectura remota y automática de contadores de agua. Este sistema evita el acceso físico a los domicilios, reduce errores, facilita la detección de consumos anómalos y ofrece a los usuarios un mayor detalle sobre su consumo.
Junto a ello, la utilización de indicadores ambientales satelitales aporta información sobre la calidad de las masas de agua, la evolución de la cobertura vegetal o posibles cambios en el territorio. La combinación de estos datos con la información operativa recogida sobre el terreno favorece una gestión más precisa y sostenible del entorno hídrico.
Innovación abierta y respuesta ante nuevos retos
Otro de los ejes de este modelo es la innovación abierta, a través de retos y proyectos con startups orientados a encontrar soluciones en ámbitos como la optimización de redes, la gestión de activos o la eficiencia energética. Esta colaboración permite acelerar la incorporación de nuevas tecnologías y reforzar el ecosistema innovador ligado al agua.
Según explican desde la empresa, este enfoque resulta especialmente relevante en un contexto marcado por el estrés hídrico, el cambio climático y el crecimiento urbano, en el que la eficiencia y la resiliencia ganan peso en la gestión de servicios esenciales.
Con el desarrollo de estos proyectos, Benidorm avanza hacia un modelo de ciudad inteligente en materia de agua, con la tecnología orientada a reforzar la sostenibilidad, la salud pública y la calidad del servicio.



