Alicante prevé impulsar aproximadamente 14.300 nuevas viviendas a través de operaciones de transformación y regeneración urbana incluidas en el borrador del Plan General Estructural (PGE). El planteamiento se centra en actuar sobre la ciudad ya consolidada, al margen de los nuevos desarrollos, mediante la reconversión de suelos industriales y la activación de vacíos urbanos estratégicos.
Del total previsto, unas 12.300 viviendas corresponderían a Operaciones de Transformación Estructural (OTE) para crear nuevos barrios sobre antiguos suelos industriales, mientras que otras 2.000 se incorporarían con Operaciones de Regeneración Estructural (ORE) en espacios infrautilizados. El concejal de Urbanismo, Antonio Peral, ha explicado que «la regeneración urbana es una de las grandes apuestas del Plan General Estructural, con operaciones que actuarán sobre la ciudad consolidada y sobre los espacios vacíos o liberados para generar nuevos barrios y habilitar más de 14.000 viviendas, de las que aproximadamente el 40% serán protegidas, así como espacios terciarios y dotacionales».
El equipo de gobierno ha abierto además un proceso de participación para dar a conocer el borrador del PGE, que el Ayuntamiento presenta como el documento urbanístico más importante para la ciudad en casi cuatro décadas. Dentro de ese calendario, este jueves por la tarde está prevista una nueva mesa temática centrada en la regeneración urbana.
Nuevos barrios en Florida-Babel y Rabasa
Las Operaciones de Transformación Estructural son una de las piezas clave del futuro planeamiento. Su objetivo es reconvertir áreas industriales que han perdido funcionalidad en nuevos ámbitos urbanos con mezcla de usos residenciales, terciarios y productivos compatibles, además de favorecer una oferta de vivienda más diversa, con presencia de vivienda protegida y asequible.
El principal ámbito es Florida-Babel, una zona de carácter estratégico situada entre la Vía Parque y el nuevo eje articulador previsto por el PGE. El plan plantea aprovechar el soterramiento ferroviario para generar un nuevo eje verde y mejorar la conexión entre barrios y con el litoral. En una superficie de 98 hectáreas, el desarrollo previsto permitiría levantar unas 8.600 viviendas, junto a espacios públicos, dotaciones y servicios.
La segunda gran actuación de este bloque se sitúa en el Polígono Rabasa, donde el Ayuntamiento aprecia una transición ya iniciada desde usos industriales hacia actividades más compatibles con el entorno urbano. Su cercanía con el ámbito universitario y el parque científico-tecnológico refuerza, según el planteamiento municipal, su potencial para convertirse en una centralidad vinculada al conocimiento y la innovación. En este espacio, de 41 hectáreas, se prevén alrededor de 3.700 viviendas, además de servicios, espacios abiertos y conexiones urbanas.
Parque Central, Sangueta y Parque del Mar
Las Operaciones de Regeneración Estructural actuarán sobre grandes vacíos urbanos, suelos infrautilizados o espacios condicionados por infraestructuras ya obsoletas. En estos casos, el PGE los considera ámbitos estratégicos para desencadenar procesos de regeneración con impacto sobre su entorno.
Uno de los enclaves más destacados es Parque Central, ya contemplado en el planeamiento vigente y ahora integrado en el nuevo documento. La propuesta incluye un gran parque urbano de al menos 150.000 metros cuadrados, concebido como una pieza esencial de la infraestructura verde de la ciudad y como conexión entre el centro y el entorno periurbano. En este ámbito, de unas 37 hectáreas más la pieza dotacional vinculada a la estación de tren, se estima la creación de 1.400 viviendas.
En Sangueta, junto al frente litoral, el plan contempla una transformación condicionada por su valor paisajístico y por la convivencia con edificaciones ya existentes. La propuesta pasa por priorizar la actividad económica, incorporar unas 200 viviendas, crear una amplia zona verde orientada al mar y habilitar dotaciones deportivas, además de estudiar una reorganización de infraestructuras y viarios para mejorar la permeabilidad urbana.
La tercera actuación se localiza en Parque del Mar, donde se proyecta consolidar un gran eje ambiental y urbano que refuerce la conexión entre distintos tejidos de la ciudad. En este entorno se prevén unas 400 viviendas, nuevos espacios para usos terciarios y de servicios y un parque con función también de acumulación de agua, junto al entorno de la antigua estación de Benalúa.

Más suelo para vivienda social, equipamientos y grandes dotaciones
La mesa temática celebrada esta semana sobre dotaciones y servicios también ha servido para avanzar otras previsiones incluidas en el PGE. Entre ellas figura la reserva de suelo para 1.300 viviendas de alquiler social, así como la propuesta de un tercer hospital, un gran centro de ciclos formativos y la ampliación de los campus de la UA y la UMH.
El documento urbanístico también incorpora nuevas infraestructuras como dos subestaciones eléctricas, tres ecoparques, ampliaciones de las depuradoras, de la planta de residuos, del cementerio y de Mercalicante, además de la creación de seis nuevos parques con una superficie conjunta de 349 hectáreas.
En el apartado deportivo, el PGE reserva suelo para un pabellón en Rabasa, la futura Ciudad del Baloncesto, un centro de tecnificación en el entorno de la Vía Parque y un gran parque deportivo en la avenida de las Naciones. A ello se suman nuevos usos y actuaciones pensadas para mejorar la integración entre el puerto y la ciudad, así como infraestructuras ligadas al aprovechamiento hídrico.
Durante el encuentro participaron representantes del ámbito hidráulico, energético, vecinal y universitario, que coincidieron en subrayar el papel del PGE como una oportunidad para impulsar proyectos de regeneración urbana, reutilización del agua y adaptación de la ciudad a retos como el cambio climático, el envejecimiento de la población y el crecimiento residencial y económico.


