El sindicato CESM ha denunciado ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social la situación del servicio de Urgencias del Hospital Marina Baixa, al considerar que los médicos trabajan en unas condiciones «insostenibles» por la sobrecarga asistencial y la falta de personal.
Según sostiene la organización, el servicio arrastra una presión estructural que resulta insuficiente para atender la demanda real de pacientes, lo que obliga de forma recurrente a asumir ratios por facultativo por encima de los niveles recomendados. El sindicato añade que esta situación se agrava en los meses de verano, cuando aumenta la población en la zona y crece la actividad asistencial.
CESM asegura que existe un déficit de cobertura de personal médico de entre el 20% y el 25%, una carencia que, a su juicio, incrementa de forma directa la carga de trabajo y la presión sobre los profesionales. Además, señala que durante el periodo estival la demanda en Urgencias aumenta entre un 35% y un 40% respecto al resto del año.
El sindicato también denuncia que, durante el verano, se produce el cierre de alrededor del 13% de las camas y/o plantas de hospitalización, una circunstancia que, según defiende, ya ocurrió en 2025 incluso en momentos de máxima presión asistencial. A su entender, esta medida agrava la saturación del servicio y dificulta la salida de pacientes desde Urgencias hacia planta.
CESM sostiene que este escenario provoca un elevado riesgo psicosocial para los profesionales, con niveles persistentes de fatiga, estrés y sobrecarga mental. A ello suma el aumento de los tiempos de espera, que, según recoge citando informaciones publicadas en medios locales, superan las 10 horas de media en los momentos de mayor presión.
Riesgo para profesionales y pacientes
Desde el sindicato advierten de que esta situación no solo afecta a la salud física y mental de los médicos, sino que también puede repercutir en la seguridad de los pacientes. Por ello, reclaman una intervención inmediata de la Inspección de Trabajo para garantizar el cumplimiento de la normativa laboral y de prevención de riesgos.
CESM insiste en que no puede haber una sanidad pública de calidad sin profesionales adecuadamente protegidos y exige tanto a la dirección del centro como a la Conselleria de Sanidad la adopción urgente de medidas estructurales que permitan revertir esta situación.


