La Policía Nacional ha desmantelado en Benidorm un punto de venta de droga que, presuntamente, operaba desde un establecimiento comercial abierto al público y desde una vivienda utilizada como apoyo para guardar la sustancia y preparar su distribución. La actuación se ha saldado con la detención de una pareja, un hombre y una mujer de 43 años, por su presunta participación en un delito de tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas.
La investigación comenzó después de que los agentes recibieran varias informaciones sobre una supuesta actividad de venta de sustancias estupefacientes en un local comercial situado en la zona de ocio inglesa de la ciudad. Según la Policía, el propietario del negocio estaría utilizando ese establecimiento para suministrar cocaína en pequeñas cantidades, una situación que había generado inquietud entre vecinos de la zona por el continuo trasiego de consumidores y por el consumo en la vía pública.
A partir de esas primeras pesquisas, los investigadores pusieron en marcha vigilancias y seguimientos en las inmediaciones del local para comprobar si existían indicios de actividad delictiva. Durante esos dispositivos, los agentes identificaron al propietario del negocio y localizaron también su domicilio, que, según la investigación, funcionaba como guardería de la droga.
Las pesquisas policiales apuntan a que el investigado y su pareja sentimental utilizaban tanto el local como la vivienda para la venta al menudeo de sustancia estupefaciente. Además, el domicilio habría servido para almacenar la droga y distintos útiles relacionados con su preparación y distribución.
La fase de explotación de la operación permitió a los agentes realizar una inspección en el local investigado y un registro en la vivienda vinculada al principal sospechoso. Como resultado de esas actuaciones, la Policía intervino 64 gramos de cocaína, 4.440 euros en efectivo, un arma de aire comprimido y un vehículo.
Dos detenidos y punto de venta desactivado
Tras estas actuaciones, la Policía detuvo a las dos personas investigadas. Ambos han sido puestos posteriormente a disposición de los juzgados de instrucción de guardia de Benidorm.
Con esta intervención, los agentes han dado por desactivado un punto de venta de droga que, según sostienen las pesquisas, funcionaba con apariencia de normalidad desde el interior de un negocio legal abierto al público. La investigación apunta a que el principal arrestado se aprovechaba de esa cobertura comercial para dificultar la detección de la actividad ilícita y realizar las transacciones sin levantar sospechas de forma inmediata.
La operación también ha permitido poner fin, según considera la Policía, a un foco de venta de estupefacientes que estaba generando sensación de inseguridad en el entorno vecinal por la afluencia constante de compradores y consumidores en la zona.


