La Guardia Civil ha desmantelado una plantación de cannabis en Elda y ha detenido a un hombre de 41 años por un presunto delito contra la salud pública en las modalidades de cultivo y tráfico de drogas, además de defraudación de fluido eléctrico. La actuación se enmarca en los dispositivos habituales contra el cultivo y distribución de sustancias estupefacientes.
La investigación comenzó cuando agentes del Puesto de la Guardia Civil de Callosa d’en Sarrià interceptaron un vehículo durante un operativo. En el interior hallaron varias cajas que transportaban 812 plantas de cannabis. Tras el hallazgo, los agentes detuvieron al conductor, intervinieron el vehículo e iniciaron gestiones para determinar el origen y destino de la mercancía.
Interceptado un vehículo con más de 800 plantas de cannabis
Las primeras pesquisas condujeron a los investigadores hasta un inmueble situado en la localidad de Elda. El lugar estaba aparentemente camuflado como una empresa de jardinería, aunque en realidad albergaba una instalación destinada al cultivo intensivo de cannabis.
Según las comprobaciones realizadas, la nave tenía capacidad para albergar entre 1.500 y 2.000 plantas. Este tipo de instalaciones suelen emplear sistemas técnicos específicos para acelerar el crecimiento y aumentar la producción de la droga.
Tras avanzar en la investigación, los agentes llevaron a cabo un registro en el inmueble con la participación de efectivos de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia de Alicante y de la Policía Local de Elda.
Una nave preparada para el cultivo intensivo de marihuana
Durante el registro, los agentes localizaron una plantación indoor con 89 plantas de cannabis en distintas fases de crecimiento. También encontraron 12,7 kilogramos de marihuana ya preparada para su distribución.
Además, intervinieron básculas de precisión, material destinado al pesaje, conservación y distribución de sustancias, así como documentación con anotaciones relacionadas con compradores vinculados al cultivo y consumo de marihuana. En el lugar también se incautaron 390 euros en efectivo y dos carabinas de aire comprimido.
La instalación contaba con iluminación artificial, sistemas de ventilación y filtrado de olores para favorecer el cultivo. Asimismo, disponía de cámaras de videovigilancia orientadas al exterior para controlar el entorno.
Conexión ilegal a la red eléctrica
Técnicos de la compañía eléctrica detectaron que la nave estaba conectada de forma ilegal a la red de suministro. La instalación utilizaba electricidad sin contrato para abastecer todos los sistemas del cultivo.
Las comprobaciones realizadas apuntan a que la defraudación de fluido eléctrico podría haberse prolongado al menos desde el año 2023.
El detenido fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Villajoyosa, que decretó su libertad con la imposición de medidas cautelares mientras continúa el proceso judicial.


