La Asociación de Vecinos Laderas del Benacantil denuncia que varios locales de ocio del Casco Antiguo de Alicante continúan abiertos de madrugada pese a la implantación de la Zona Acústicamente Saturada (ZAS del Casco Antiguo de Alicante). Los residentes aseguran que, cuatro meses después de su entrada en vigor, las medidas destinadas a reducir el ruido nocturno no se están aplicando de forma efectiva.
La queja vecinal se acompaña de un vídeo grabado a la 01:25 horas de la pasada madrugada, en el que, según explican, se observa actividad hasta en ocho pubs de la zona. Además, han difundido una fotografía tomada a las 03:50 horas en la que se aprecia una treintena de jóvenes concentrados en la puerta de un bar ya cerrado, una situación que, a su juicio, evidencia que el problema del ruido nocturno continúa.
El presidente de la asociación, Joaquín Gangoso, explica que los residentes confiaban en que la ZAS supusiera un cambio real en la convivencia del barrio. Según afirma, «tras muchísimos años de insomnio, ansiedad, gente que se ha ido a vivir a otros lugares, asi como turistas que nos han visitado que reflejaban su malestar en las reseñas por su imposibilidad de dormir… pensábamos que íbamos, por fin, a avanzar en la resolución del problema».
La ZAS aprobada limita el cierre de los locales a la 1:00 y el de las discotecas a las 3:00, todos los días del año.
Los vecinos denuncian falta de control policial y de inspecciones
Desde el colectivo vecinal sostienen que las medidas aprobadas en la ZAS contemplan controles policiales y la apertura de expedientes sancionadores cuando se detectan incumplimientos, algo que, según afirman, no se estaría produciendo con la frecuencia necesaria.
En este sentido, Gangoso sostiene que «la policía, tal como refleja la ZAS debería pasar diariamente a comprobarlo y abrir los expedientes correspondientes y no lo hace pese a nuestras demandas y denuncias». El presidente vecinal añade que, según las denuncias presentadas por la asociación, «las cifras de multas que dan no son ni el 25% del total de dias abiertos».
Gangoso también señala que la normativa permitiría incluso el cierre inmediato de un local en caso de incumplimientos reiterados, algo que, según afirma, «no lo ha hecho una sola vez y no sabemos porqué».

Denuncias sobre licencias y normativa acústica
Los residentes también critican que la normativa municipal de contaminación acústica, aprobada hace más de un año, establecía un plazo de seis meses para que los locales de ocio adaptaran sus instalaciones, algo que, según defienden, no se ha verificado adecuadamente.
Según explica Gangoso, la asociación ha denunciado esta situación ante el Síndic de Greuges, ya que considera que no se están realizando las inspecciones necesarias desde el área de Urbanismo para comprobar si los establecimientos cumplen las exigencias de aislamiento acústico.
Entre las prácticas que denuncian, señalan casos de pubs que habrían cambiado la puerta de acceso para eludir el perímetro de la ZAS o establecimientos que servirían comidas sin modificar su licencia de actividad. «Todo denunciado sistemáticamente, esperando con la misma paciencia y esperanza que todos estos años una respuesta efectiva de la administración», afirma.
Conflicto judicial sobre las medidas de la ZAS
La implantación de la ZAS en el Casco Antiguo también ha generado un conflicto judicial. El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de Alicante acordó suspender cautelarmente el acuerdo municipal de octubre que aplicaba medidas provisionales, entre ellas la reducción de horarios de los locales de ocio.
El auto judicial consideró que la ejecución inmediata de esas restricciones podría provocar perjuicios económicos de difícil reparación a los negocios mientras se resolvía el recurso presentado por el sector hostelero.
El Ayuntamiento de Alicante sostiene que la ZAS del Casco Antiguo continúa vigente tras su aprobación definitiva en noviembre. El vicealcalde y concejal de Sostenibilidad Ambiental, Manuel Villar, señala que la suspensión cautelar acordada por el juzgado afectó únicamente a la aprobación inicial de la medida, pero no a su aprobación definitiva. Según datos municipales, la Policía Local interpuso cerca de 90 sanciones entre el 4 de noviembre y el 31 de diciembre de 2025 por incumplimientos de las restricciones en la zona.
Además, un auto posterior del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 rechazó la petición de varios empresarios hosteleros de acumular el recurso contra la aprobación definitiva de la ZAS al procedimiento iniciado contra el acuerdo previo. Esta decisión mantiene el procedimiento judicial abierto sobre el fondo del asunto, mientras el Ayuntamiento defiende que las restricciones siguen aplicándose.
Los vecinos reclaman voluntad política para aplicar la ZAS
La asociación vecinal insiste en que la ZAS podría ayudar a resolver el problema del ruido nocturno si se aplicara con mayor firmeza. «Si no cumplían la anterior normativa, ni la actual, ni la ZAS, entonces …¿aquí vale todo?», se pregunta Gangoso.
El colectivo reconoce el trabajo de la Concejalía de Medio Ambiente, pero considera que la solución requiere la implicación de otras áreas municipales. «Como siempre agradecemos la voluntad y esfuerzo de la Concejalia de Medio Ambiente por todo, pero si el resto de las concejalias no dan soporte, lo que hacemos es quedar en evidencia y aumentar la frustración de los residentes», concluye.


