El Hospital General Universitario de Elche ha puesto en marcha una iniciativa dirigida a humanizar la realización de resonancias magnéticas en pacientes pediátricos, la entrega de un carnet de astronauta personalizado a los niños que se someten a esta prueba, especialmente aquellos que necesitan sedación.
Desde principios de 2025, el centro realiza resonancias magnéticas a pacientes pediátricos que, por sus características, precisan sedación. Así, los equipos de Pediatría y de Resonancia Magnética trabajan de forma conjunta para crear una experiencia más amable y tranquilizadora, conscientes de que el entorno hospitalario, las pruebas diagnósticas y la sedación pueden generar miedo, nervios o incertidumbre tanto en los niños como en sus familias.
La iniciativa ha surgido de la pediatra Alba de Tíscar, responsable de la sedoanalgesia en procedimientos pediátricos, quien propuso entregar a los niños un carnet de astronauta como entrada simbólica a la nave espacial en la que se convierte la máquina de resonancia. A partir de esta idea, el personal de Resonancia decoró la sala con motivos espaciales, transformando el espacio técnico en un entorno más cercano y positivo para los más pequeños.
En el pasado año 2025 el hospital realizó aproximadamente 65 resonancias magnéticas a niños y niñas, todos ellos con su correspondiente carnet de astronauta, desde pacientes de corta edad hasta otros más mayores, que también han valorado la implicación del personal sanitario.
Tranquilidad y seguridad
“Pequeños gestos como este ayudan a reducir el estrés y hacen que los niños vivan la prueba de una forma más tranquila y segura. Nuestro objetivo es seguir avanzando hacia un hospital más humano para los pacientes pediátricos”, ha explicado Alba de Tíscar.
Además de mejorar la experiencia del paciente, la realización de estas pruebas en el propio hospital supone un beneficio añadido para las familias del departamento de salud, ya que anteriormente los niños que necesitaban sedación debían ser derivados al Hospital General de Alicante. Ahora, salvo casos muy concretos, las resonancias se realizan en el centro, evitando desplazamientos, reduciendo tiempos de espera y facilitando la continuidad asistencial.
Esta iniciativa es una muestra más del compromiso del Hospital General Universitario de Elche con una atención pediátrica centrada no solo en la calidad asistencial, sino también en la humanización y el bienestar emocional de los niños y sus familias.


