La degradación afecta al 43,35% del territorio español, según los resultados del Atlas de la desertificación de España, un estudio que cuantifica por primera vez la magnitud del deterioro ambiental y que determina también que la desertificación —la degradación localizada en zonas áridas— alcanza el 60,94% de esas áreas, equivalentes a 206.203 km². La Universidad de Alicante ha presentado esta mañana el documento, que integra nuevos mapas, casos de estudio y una metodología diseñada específicamente para resolver el vacío cartográfico existente hasta ahora en España.
Los coordinadores del proyecto, Jorge Olcina Cantos, catedrático de Análisis Geográfico Regional de la UA, y Jaime Martínez Valderrama, científico de la Estación Experimental de Zonas Áridas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), han subrayado que la desertificación es “uno de los principales problemas medioambientales de España” y que “su gravedad y extensión no dejan de aumentar debido al cambio climático y al uso insostenible de los recursos naturales”. Por ello, han defendido que “cartografiar este complejo proceso y las diversas variables implicadas es el primer paso para diseñar soluciones efectivas”.
Un proyecto surgido del vacío dejado por el Atlas Mundial de la Desertificación
El proyecto ATLAS nace tras la publicación en 2018 del Atlas Mundial de la Desertificación (ADM), que dejó en blanco la cartografía correspondiente a España y abrió una necesidad científica y política de actualización. El Gobierno asumió ese compromiso al aprobar la Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación (ENLD).
En este contexto, los investigadores explican que “con estos antecedentes el proyecto ATLAS ha recopilado información sobre los múltiples aspectos relacionados con el problema, hemos consultado la opinión de más de 40 expertos y hemos elaborado una metodología vanguardista para sortear los problemas cartográficos esgrimidos por el AMD”.

66 mapas sobre clima, agua, suelo, biodiversidad y sociedad
El Atlas reúne 66 mapas agrupados en seis grandes temas relacionados con la desertificación: clima, agua, suelo, cubierta forestal, biodiversidad y sociedad. La mayoría proceden de fuentes ya existentes, pero el proyecto aporta una narrativa que los conecta directamente con el fenómeno de la degradación. Además, incluye cartografías propias, como la relativa a la población que vive en zonas áridas o la huella ambiental del desperdicio alimentario.
Una nueva metodología para cartografiar la degradación
El objetivo central del estudio ha sido elaborar mapas actualizados de degradación y desertificación de España. Para ello se ha aplicado un algoritmo Random Forest, entrenado con cinco evidencias de degradación: aguas subterráneas, humedales, condición de la tierra e indicadores del ODS 15.3.1.
Los resultados muestran que el 43,35% del territorio presenta degradación y que la desertificación afecta a el 60,94% de las zonas áridas, una superficie de 206.203 km².
Dieciséis casos de estudio sobre paisajes en riesgo
El documento incluye dieciséis estudios de caso elaborados por especialistas en distintos territorios y paisajes. El objetivo es profundizar en la compleja variedad de situaciones que rodean al concepto de desertificación. Como han detallado Olcina y Martínez Valderrama, “el objetivo ha sido ahondar en los diversos matices que rodean a este escurridizo concepto, poniendo de manifiesto lo qué es desertificación, lo que no lo es y las situaciones intermedias que pueden evolucionar o no hacia la desertificación”.
Un reto ambiental agravado por el cambio climático
Los coordinadores advierten de que el aumento progresivo de las temperaturas y la creciente irregularidad de las lluvias deterioran aún más la situación. “Estamos ante unos de los retos ambientales más importantes para nuestro país en las próximas décadas”, han concluido.
El proyecto ATLAS cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del MITECO dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) financiado por NextGenerationEU.


