12.3 C
Alicante
domingo, febrero 15, 2026

Fych, cambia su modelo de negocio: de licenciar tecnología a reciclar plástico

La spin off de la Universidad de Alicante tiene tres tecnologías patentadas que mejoran el reciclaje del plástico y que quiere explotar en plantas propias.

Fych Technologies surgió de un doctorado cursado por Andrea Cabanes y Okxana Horodytska en la Universidad de Alicante sobre la mejora del reciclaje mecánico de los envases plásticos, a partir del cual patentaron tres tecnologías para la deslaminación, desodorización y descontaminación del plástico.

Tras el interés que mostró la industria, fundan la empresa en noviembre de 2020 para comercializarlas “y empezamos a buscar financiación pública y privada para llevar lo que había en escala laboratorio a una escala industrial”, dice la CEO Andrea Cabanes.

Consiguieron unos 400.000 euros del CDTI e IVACE y licenciaron su primera tecnología para deslaminar un plástico multicapa específico a una empresa del sector plástico que paga un royalty y se convirtió en su socio industrial. Esta empresa llegó a través de LinkedIn y es socia junto a los fundadores, Andrea, Okxana y el catedrático, Andrés Fullana; y la Fundación de la UA que gestiona el Parque Científico.

El valor diferencial es reciclar plástico que antes no se podía y mejorar la calidad del plástico reciclado. Sus clientes son, por un lado, el reciclador y, por otro lado, el fabricante de productos plásticos que se ha convertido en su propio proveedor de plástico de calidad. El mercado es nacional e internacional, y ya trabajan con empresas “europeas, de Indonesia y Australia”, apunta.

Su modelo de negocio inicial fue “licenciar la tecnología para llegar más rápido al mercado y validar la tecnología, pero ahora ese modelo se ha quedado solo para los envases multicapa (específicos de su socio industrial)”, añade. Para el resto no quieren licenciar sino construir plantas para ser recicladores llegando “a alianzas con empresas del sector para buscar la financiación” y “que Fych forme parte de esa nueva empresa”, precisa Cabanes. Tampoco descarta acudir a rondas en el futuro, aunque “no solo buscamos dinero, sino un acompañamiento tecnológico”, puntualiza.

En su camino la spin off ha montado dos plantas piloto. Una para deslaminar está en Alicante y sirve para «testear distintos materiales que queremos reciclar a escala industrial” y “para sacar los parámetros de diseño de la nueva planta», asegura. Otra para desodorizar se puso en marcha hace una semana en Tarragona, en colaboración con la Universidad de Alicante y la empresa catalana Sorigué. “Esperamos tener los primeros resultados en un mes para enviar el material al primer cliente”, dice la CEO. El objetivo es vender a empresas de reciclaje “un llave en mano de un módulo o equipo de desodorización que se integre en una planta”, explica.

Planta piloto en Alicante.

Tecnología

La tecnología de Fych para deslaminar soluciona los problemas de “los envases multicapa que no se pueden reciclar” porque los separan para “reciclarlos en diferentes corrientes”, dice. Esto implica que los materiales se entregan a quienes trabajan con ellos para que sean sometidos a tratamientos que permitan su reutilización.

La desodorización resuelve “problemas de olor del plástico reciclado” ya que “deben no tener ningún olor», dice Cabanes. Este proyecto está en escala piloto en la planta de Tarragona que va a permitir testear hasta una tonelada de producto y enviársela a empresas interesadas para que puedan validarla.

Y la tercera tecnología, de descontaminación, que es la que menos desarrollada “elimina moléculas que hacen que el plástico huela mal y otros contaminantes para obtener un grado alimentario» que permitirá que ese plástico reciclado «se pueda reutilizar en envases que están en contacto con alimentos”, dice la ejecutiva. Aquí buscan financiación para pasar de escala laboratorio a una mayor.


Accede a nuestra hemeroteca Accedeix a la nostra hemeroteca Access our archive