El Ayuntamiento de Orihuela ha sometido a información pública el proyecto de Zona de Bajas Emisiones (ZBE) del municipio. El trámite abre un plazo de 30 días para que ciudadanos, asociaciones, colectivos y entidades consulten la propuesta y presenten alegaciones.
La exposición pública llega tras la resolución dictada el 14 de octubre por el concejal de Urbanismo, Matías Ruiz. El proyecto, elaborado por Tema Ingeniería, establece un modelo diferente para el casco histórico, el núcleo urbano ampliado y Orihuela Costa. La propuesta busca adaptar las medidas a las distintas características territoriales del municipio.
Como contexto, Orihuela ha abordado durante los últimos meses otros proyectos relacionados con la movilidad y la seguridad vial en diferentes puntos del término municipal.
Ruiz ha señalado que «con este trámite damos un paso importante en la elaboración de un proyecto que debe responder a las características de Orihuela y a las necesidades de sus vecinos». El edil ha destacado que el periodo de exposición permitirá estudiar la propuesta y plantear modificaciones antes de continuar su tramitación.
El proyecto pretende mejorar la calidad del aire, reducir las emisiones contaminantes y el ruido del tráfico. Además, busca favorecer la movilidad peatonal y recuperar espacio público.
Una implantación progresiva en el núcleo urbano
En el casco histórico, la propuesta contempla una regulación específica de los accesos y de la circulación. El planteamiento tiene en cuenta su condición de Bien de Interés Cultural, las características de sus calles y la protección del patrimonio.
El proyecto prevé mantener los accesos necesarios para residentes, propietarios y usuarios de garajes. También contempla excepciones para establecimientos comerciales, servicios esenciales, emergencias y otros supuestos autorizados. La futura ordenanza municipal deberá concretar estas condiciones.
En el núcleo urbano, la ZBE plantea una implantación progresiva según la clasificación ambiental de los vehículos y el empadronamiento de sus titulares.
La denominada fase 0 tendría una duración de seis meses desde la fecha que se establezca para su inicio. Durante ese periodo no habría restricciones de circulación ni sanciones. Esta etapa serviría para informar a la población, adaptar el funcionamiento y poner a punto los sistemas previstos.
Posteriormente, la fase 1 afectaría inicialmente a los vehículos sin distintivo ambiental cuyos titulares no estén empadronados en Orihuela. Los vecinos empadronados podrían seguir accediendo con sus vehículos con independencia de su clasificación ambiental, salvo la regulación específica que se determine para el casco histórico.
El proyecto también contempla una posible fase 2, pero su aplicación no sería automática. Dependería de la evaluación de los resultados y de la correspondiente tramitación administrativa. En ese escenario, los vehículos de titulares no empadronados podrían tener restringido el acceso si no disponen de distintivo ambiental o cuentan con etiqueta B.
Para los nuevos supuestos afectados por esa ampliación, la propuesta recoge un periodo transitorio de un año con avisos informativos y sin sanciones.
Orihuela Costa mantiene la libre circulación general
La propuesta adopta un modelo diferente para Orihuela Costa. En lugar de establecer inicialmente un perímetro general con restricciones de circulación, plantea intervenir sobre el estacionamiento en determinadas zonas de primera línea de playa y en calles próximas a los principales accesos al litoral.
Estas medidas se aplicarían especialmente durante los periodos de mayor afluencia y afectarían al estacionamiento de los vehículos más contaminantes, principalmente los que carecen de distintivo ambiental y los que tienen etiqueta B. El proyecto mantiene, por tanto, un planteamiento de libre circulación general en la costa.
El objetivo municipal es reducir la congestión derivada de la búsqueda de aparcamiento durante la temporada alta y ordenar mejor el uso del espacio público.
Ruiz ha defendido la diferenciación territorial porque «Orihuela no puede abordarse como si fuera una ciudad con una única realidad urbana». Según ha explicado, el casco histórico, el núcleo urbano y la costa presentan necesidades diferentes que justifican medidas específicas.
El proyecto recoge además distintos supuestos de autorización para personas con movilidad reducida, atención sanitaria, servicios públicos, actividades económicas, abastecimiento y carga y descarga. También prevé determinados mecanismos para personas mayores, ciudadanos con necesidades asistenciales o personas en situación de vulnerabilidad económica.
La propuesta incorpora sistemas de señalización, control y seguimiento. Entre ellos figuran cámaras de lectura de matrículas, paneles informativos y dispositivos destinados a medir la calidad ambiental.
El concejal de Urbanismo ha insistido en que la apertura de la información pública no supone la entrada inmediata en vigor de restricciones. «Todavía queda tramitación administrativa por delante, incluida la regulación municipal que deberá concretar las condiciones de aplicación», ha señalado.
Durante el plazo de exposición, los interesados pueden consultar el proyecto a través del tablón de anuncios y del portal de transparencia de la sede electrónica del Ayuntamiento de Orihuela y presentar las alegaciones que consideren oportunas.
Una vez finalizado el periodo, el Ayuntamiento estudiará las alegaciones y continuará la tramitación necesaria para aprobar el proyecto y desarrollar la normativa municipal. Esa regulación deberá determinar las condiciones de funcionamiento, las autorizaciones y el calendario definitivo de implantación.



