La familia de Eduardo Zaplana desmiente su muerte

Un mensaje difundido en Twitter por una emisora de radio local, posteriormente eliminado,  ha desatado la alarma

PublicidadJuega Limpio Orihuela

Familiares de Eduardo Zaplana y fuentes de su defensa y del Partido Popular han desmentido este sábado al mediodía el fallecimiento del exministro y expresidente de la Generalitat. Un mensaje difundido en Twitter por una emisora de radio local, posteriormente eliminado,  ha desatado la alarma. Incluso, el exministro de Justicia Rafael Catalá ha publicado un tuit en el que expresaba su pésame, que también ha suprimido.

Eduardo Zaplana ingresó hace siete meses en la prisión de Picassent tras su detención en el marco del conocido como caso Erial. Enfermo de leucemia, esta semana fue ingresado en el hospital La Fe y solo recibe las visitas de su abogado. Desde su entorno explican que en el día de ayer Zaplana respondía al nuevo tratamiento que se le aplica, aunque su estado de salud sigue siendo muy delicado.

Publicidad

El exministro y expresident de la Generalitat Eduardo Zaplana está siendo tratado en el Hospital La Fe de València para que el deterioro que sufre, como consecuencia de una leucemia.

Zaplana lleva seis meses en prisión incondicional y sin fianza en la cárcel de Picassent como investigado por su presunta implicación en delitos de cohecho, blanqueo de capitales, malversación y prevaricación en el marco del caso Erial, que sigue bajo secreto de sumario a cargo del Juzgado de Instrucción número 8 de Valencia.

Cada quince días, el también expresidente del PP valenciano y exdirectivo de Telefónica suele acudir desde la citada cárcel a La Fe para someterse a distintas pruebas médicas y recibir tratamiento por la leucemia que padece desde 2015, cuando se sometió a un trasplante de médula.

Desde su ingreso en La Fe, el pasado martes, Zaplana ha sido sometido a varias pruebas, entre ellas una gastroscopia y una colonoscopia, mientras “no deja de perder peso y tiene la piel y las articulaciones deterioradas”, detallan los responsables de su asistencia jurídica, que para entrevistarse con él han de vestir “guantes, bata y mascarilla”.

Por ello, entienden que “seguir sosteniendo, como lo hace la juez, que existe riesgo de fuga es un insulto a la inteligencia, porque no puede ir a ningún sitio ni puede prescindir de los cuidados que se le dan en La Fe”.

A raíz de un tuit del Partido Popular, este jueves se sucedieron en las redes sociales las peticiones de “humanidad”, procedentes de dirigentes políticos de distintos signo, para que el expresident sea tratado de su enfermedad en un hospital y no en la cárcel.

 

Publicidad