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viernes, enero 16, 2026

Diez víctimas, entre ellas personas de Alicante, denuncian terapias falsas de una supuesta médica

La Guardia Civil detiene por segunda vez a una mujer, a su hijo y a su expareja por estafa, intrusismo profesional y delitos contra la salud pública

Al menos diez personas con problemas físicos o psicológicos han denunciado haber sido víctimas de tratamientos médicos falsos prescritos por una supuesta doctora en Burgos. Este caso ha llevado a la Guardia Civil a detener por segunda vez a la mujer, a su hijo y a la expareja de la presunta estafadora.

La investigación apunta a que la mujer, sin titulación oficial en medicina, se hacía pasar por especialista. Además, ofrecía terapias inventadas a precios elevados, aprovechando la situación de vulnerabilidad de las personas afectadas. Los tratamientos se presentaban como soluciones clínicas, pese a carecer de cualquier respaldo sanitario.

Según la Guardia Civil, madre e hijo ya habían sido detenidos a mediados del año pasado por hechos similares. En esta segunda fase de la operación han aparecido seis nuevas víctimas. Por lo tanto, al menos diez personas han resultado perjudicadas únicamente por tratamientos médicos.

Uso de identidades falsas y terapias inventadas

La supuesta médica llegaba a facilitar un número de colegiado vinculado a una asociación médica estadounidense. Asimismo, aseguraba ser especialista en neurología y otras disciplinas, aunque nunca pudo acreditar documentalmente dicha formación. Era ella quien establecía el primer contacto con las víctimas. Además, era quien les recomendaba terapias medicinales y manuales sin base científica.

El hijo y la expareja colaboraban, según la investigación, en la preparación de las dosis y en el envío de los tratamientos. El hijo figuraba además como receptor de los pagos, que las víctimas realizaban convencidas de estar recibiendo atención médica legítima.

Los agentes también han constatado que la mujer se introducía en el entorno personal de las víctimas. De esta forma, obtenía información privada que posteriormente utilizaba en su propio beneficio.

Estafas también en la venta de perros y el ámbito veterinario

La causa no se limita al ámbito sanitario. La Guardia Civil ha detectado cuatro personas perjudicadas adicionales relacionadas con la venta fraudulenta de perros, daños en viviendas alquiladas y deudas pendientes. Además, una clínica veterinaria y un veterinario colegiado figuran como afectados por impagos, falsificación de recetas y suplantación de identidad.

El análisis de una cuenta bancaria controlada por el hijo ha revelado ingresos por transferencias que rozan los 285.000 euros durante los últimos siete años. Sin embargo, ni él ni su madre constan con actividad laboral conocida.

La estafa como principal medio de vida

Tras examinar los teléfonos móviles intervenidos, los investigadores concluyen que la estafa constituía el principal sustento económico de los detenidos. Además, la aplicaban de forma sistemática en la medicina, la venta de mascotas y la veterinaria. Para ello utilizaban pseudónimos como “Hada”, “Celia” o “Israel”. Con estos nombres falsificaban recetas para obtener antibióticos, colirios, antiinflamatorios y vacunas.

Solo por los tratamientos médicos fraudulentos, el dinero estafado supera los 48.400 euros. No obstante, la cifra total acreditada en esta causa alcanza los 177.000 euros. La Guardia Civil señala que el número real de víctimas podría ser mayor y mantiene la investigación abierta.

Los tres detenidos están investigados por estafaintrusismo profesionaldelitos contra la salud públicafalsedad documental y usurpación de estado civil. La operación, denominada Adabur, ha sido desarrollada por el área de investigación del puesto principal Alfoz de Burgos. Esto ha sido realizado bajo la dirección del Juzgado de Instrucción número 3 de Burgos.