Las rederas de Santa Pola inspiran las nuevas Residencias Petricor del Gil-Albert

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Los dos proyectos seleccionados investigarán durante dos semanas en el CIMAR la memoria de los oficios textiles femeninos y recibirán ayudas por 12.000 euros

El oficio tradicional de las rederas de Santa Pola y la memoria de las mujeres vinculadas a las labores textiles protagonizan la tercera edición de las Residencias de Investigación en Artes Escénicas Petricor. El Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert ha seleccionado dos proyectos que comenzarán a desarrollarse el próximo lunes 21 de septiembre en el Centro de Investigación Marina de Santa Pola (CIMAR).

Las propuestas elegidas son «Rempujo, punzón y lezna», encabezada por la bailarina y coreógrafa Conchi Rodríguez Martínez, y «Coser y cantar. Costuras y tramas de la memoria», dirigida por el actor y director Morgan Blasco. Las ayudas de esta convocatoria ascienden a 12.000 euros y se distribuyen entre ambos equipos.

Los participantes convivirán y trabajarán en el CIMAR entre el 21 de septiembre y el 5 de octubre. El centro está gestionado por la Universidad de Alicante y se encuentra frente al mar en Santa Pola.

El diputado de Cultura, Juan de Dios Navarro, ha destacado que se trata de «dos trabajos muy elaborados que se ajustan perfectamente a los criterios de esta convocatoria, orientada a la protección y puesta en valor del medio ambiente y del patrimonio histórico-artístico y antropológico de la provincia de Alicante».

Navarro ha añadido que ambos proyectos «responden a los objetivos de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible y profundizan en aspectos relacionados con la etnografía y los valores naturales de nuestro entorno».

El cuerpo y la memoria de las rederas

«Rempujo, punzón y lezna» toma como punto de partida el oficio de las rederas de Santa Pola. El proyecto pretende estudiar cómo determinados conocimientos manuales quedan inscritos en el cuerpo y se transmiten mediante la práctica, la repetición y la experiencia.

El equipo está formado por Conchi Rodríguez Martínez, las bailarinas Alicia Reig Jover y Alba Alberola, el artista sonoro Carlos Pérez Izquierdo y la antropóloga María López Carceller.

La investigación se centrará en las huellas que deja el oficio sobre el cuerpo. Entre ellas figuran la especialización de las manos, la repetición de los movimientos, la precisión y la memoria muscular adquirida tras años de trabajo.

La propuesta no busca representar literalmente la labor de las rederas. Su objetivo es explorar las transformaciones corporales provocadas por una práctica continuada y analizar qué permanece cuando estos conocimientos pasan de una generación a otra.

Los oficios textiles femeninos del siglo XX

La segunda residencia, «Coser y cantar. Costuras y tramas de la memoria», aborda la memoria de las mujeres del siglo XX vinculadas a los oficios textiles en la provincia de Alicante.

Morgan Blasco encabeza un equipo en el que participan también el escenógrafo Juan Sabas Pardo, la compositora e intérprete Marina Etna Reche y el cineasta Adán Aliaga.

El proyecto plantea un laboratorio interdisciplinar de investigación y creación escénica. Su trabajo busca recuperar el patrimonio material e inmaterial relacionado con la costura tradicional, el remiendo y otros saberes artesanales.

Estas labores tuvieron durante décadas un importante papel en la economía familiar y comunitaria, aunque han ocupado un espacio reducido en los relatos históricos sobre el trabajo.

El equipo combinará teatro de objetos, instalación performativa, lenguaje audiovisual y paisaje sonoro. La investigación analizará cómo los objetos vinculados a estos oficios y el cuerpo de las intérpretes pueden conectar la memoria biográfica con la creación escénica contemporánea.